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El empleado del servicio técnico
Fecha: 11/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Claudio, Fuente: CuentoRelatos
... plácidamente y fuimos en búsqueda que algún restaurante porque estábamos muertos de hambre. Encontramos uno muy bonito a pocas cuadras de allí. Elegimos una linda mesa con asientos tipo tren, enfrentados y ordenamos la comida. En la espera, nos empezamos a besar y acariciar muy enamorados. El clima que estábamos viviendo era fantástico. Estábamos en los primeros meses de noviazgo y nos disfrutábamos mutuamente. Sentíamos mucha paz y amor. Claudio me miraba todo el tiempo con mucho fuego y pasión en sus ojos. Yo por mi parte me sentía como una adolescente enamorada. Mientras comíamos, sentimos como el aire a nuestro alrededor se había enrarecido con un toque afrodisíaco. Ese amor y esa pasión se fueron convirtiendo de a poco en deseo sexual y no podíamos evitar tocarnos. Necesitábamos nuevamente sentirnos uno al otro. Me acordé que tenía en la cartera una muestra de Viagra que me había regalado una amiga para alguna noche de lujuria. La saqué y se la puse a Claudio en la boca, quien la tragó sin decir nada. ¿Cómo continuó la cosa? Terminamos volviendo al mismo hotel etc., donde ya habíamos estado. Nos quedamos menos de las 2 horas, porque ya era un poco tarde. Esta vez no hubo tanto amor, más bien lo contrario. Claudio me maltrataba de lo lindo, cosa que me excitaba mucho. Hubo tirones de pelo fuertes, cachetazos y yo me defendía arañando. Esa pija maravillosa, estuvo parada todo el turno como un hierro carnoso. A Claudio le costó bastante poder acabar. Para mí eso ...
... fue un placer, puesto que acabe otras cinco veces y después tenía como meta, hacerlo acabar a él. Me subí encima de él y sin dejarlo mover, lo empecé a coger mal. Subía y bajaba desesperadamente. De tanto en tanto, se la sacaba y él puteaba como el mejor. De golpe, me la volví a meter y la enterré hasta los huevos. Después de juntar tanta calentura, Claudio derramó dentro de mí toda su leche, muchísima leche, más de lo normal. Casi me desmayo del placer. Así como estábamos, nos cambiamos y nos fuimos, porque él tenía que trabajar muy temprano. Me dejó en casa a las 3 de la mañana y nos despedimos con un beso espectacular. A pesar que estaba muy cansada, preferí esperar que Claudio llegara a su casa, antes de irme a dormir, porque estaba segura que me iba a llamar. Al llegar a su casa, me llamó por teléfono para decirme que había llegado bien y desearme las buenas noches. Me empezó a decir cosas muy lindas que al rato fueron subiendo de tono y se convirtieron en sensuales. Ambos empezamos a excitarnos. Me toqué despacito y sentí que todavía tenía leche suya en mi interior. Eso me hizo explotar la cabeza y terminamos haciéndonos una paja telefónica de aquellas. Quedé exhausta… Finalmente me desperté a las 3 de la tarde. Era mi día libre y lo único que tenía que hacer era esperar a un chico del servicio técnico, recomendado por mi hermano, que iba a venir a la tarde para ponerme a punto el notebook que tenía unos problemitas. Más tarde me iba a encontrar con mi amiga ...