1. Cierto grado de perversidad II.


    Fecha: 12/08/2026, Categorías: Fetichismo Incesto Intercambios Autor: holograma, Fuente: SexoSinTabues30

    Pasaban los días y mi pareja, Marga, no contestaba a mi propuesta de reconocer a la beba por nacer de su nieta y como retribución a mi buen accionar yo me iba a coger a la chiquilina, pero para que no haya malentendidos, ni cosas oscuras u opacas, Marga debía participar en esa relación o, al menos, estar con nosotros en la habitación mirando la escena. Y, básicamente, sin ropa.
    
    Un domingo por la mañana que decidimos ir a comer afuera, nos llegamos hasta una cantina en donde se comen muy buenas pastas, nos sentamos a la mesa y ella me dijo:
    
    -Acepto la propuesta.
    
    -¿Si? Dije entusiasmado. ¿Tal como yo te la pedí?
    
    -Sí, me respondió, tal como me la pediste.
    
    -Mirá que te quiero con todo en esa situación, no quiero medias tintas, o es todo o es nada. Yo te lo día a pensar. No quiero reproches luego. Dije enfáticamente.
    
    -Con todo mi amor. Me respondió con una sonrisa pícara.
    
    -¿Y cuándo le vas a decir a tu nieta?
    
    -Mañana, me respondió y preguntó: ¿para cuándo querés que lo hagamos?
    
    -Para cuando ustedes decidan, yo estoy a disposición de mis “chicas”.
    
    -Sos un buen hijo de puta vos también. Halagame la oreja, que me gusta. Y mentime.
    
    -Nunca te he mentido, ¿acaso no te cojo con todo cada vez que lo hacemos y lo hacemos bastante seguido porque vos sos bien putita?
    
    -Sí, mi amor, me respondió, es que me gusta la pija.
    
    -¿Cualquiera? ¿Pregunté con azoramiento? Buen cornudo debo ser.
    
    -No, mi bebé, me gusta la tuya.
    
    Terminamos de almorzar y nos ...
    ... volvimos a casa, vimos una película y nos fuimos a dormir. Al día siguiente cuando volví de trabajar, a eso de las dos de la tarde, Marga me dijo que se iba de la nieta. Nos dimos un beso apasionado y le di dos palmadas en ese hermoso ojete que tiene. Ella me miró y me dijo:
    
    -Ahora vas a tener otro culo donde ponerla.
    
    -¿Tu nieta te confesó que entrega el culo? Pregunté con alegría incontenible.
    
    -No, no me lo dijo, pero con lo que me contó estoy casi seguro.
    
    -Tan putona como vos la baby. Chau, dije con una sonrisa.
    
    -Chau, me respondió.
    
    Marga se fue caminando a la casa de su nieta, la casa está bastante cerca, unas siete cuadras. Llegó a la casa de Antonia, ingresó y se puso a chalar de varios temas relacionados con el embarazo. Hasta que tuvo que encarar el tema.
    
    -¿Vos me dijiste, Antonia, que querías que Daniel le diera su apellido a tu hija cuando nazca. ¿Verdad?
    
    -Así es abuela, porque no quiero que tenga tu apellido ni el del abuelo. Quiero uno distinto
    
    -Te voy a decir lo que me dijo Daniel, no pongo aquí ninguna palabra que sea mía.
    
    -¿Qué te dijo?, respondió la joven.
    
    -Yo le conté todo lo que vos me dijiste y me respondió qué él no te había cogido y que, si querías y yo le daba permiso, y vos te avenías, te quiere coger.
    
    -Pero por supuesto, si vos no te enojas, por cierto, dijo la adolescente. Me encantaría.
    
    -Pero hay una condición, dijo Marga.
    
    -¿Cuál? Dijo la jovencita.
    
    -Quiere que yo esté presente cuando ustedes lo estén haciendo y ...
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