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Yo Paula II
Fecha: 14/08/2026, Categorías: Confesiones Autor: hot girl, Fuente: TodoRelatos
Justo después de eso se sube el pantalón y se va, dejándome allí con la boca adolorida, salí del baño algo confundida pero contenta, sin querer había sido una primera experiencia no planeada pero rica. Fue entonces que me entro la curiosidad de ver dos cosas, una cómo me vería vestida de niña en la calle y dos cómo me tratarían los hombres que me encontrara en el mi caminar. Le di muchas vueltas a este pensamiento, pero fue creciendo cada día más a tal grado que decidí hacerlo en la primera oportunidad que se me presentara, quería experimentar y lo haría un fin de semana que era cuando la familia se dormía más temprano. Por fin llego el día, me apure a hacer los quehaceres de la casa, cuando eran las ocho de la noche me metí a bañar, antes puse sobre la cama lo que esa noche iba yo a usar; un vestido amarillo de tela muy suave, el sostén blanco, una pantaleta negra, pantimedias, mis zapatilla negras, puse también el rubor, el pinta labios rojo, delineador de ojos y mascarilla para las pestañas, las sombras para los ojos y el bolso negro con que iba a salir. Terminado el baño como un ritual muy especial me empecé a vestir, cuando me puse a maquillarme me temblaban las manos de los nervios y emoción combinados en un palpitar fuerte de mi corazón. Por fin termine, me peine en esta ocasión de una manera diferente, hice una raya en medio e hice mi fleco para el frente y así cubrir hasta las cejas, recorte lo que sobraba y me fui a ver al espejo, me encanto como me ...
... veía, era toda una niña. Ahora a intentar salir a la calle, eran ya las once y media de la noche, en mi mente hice un plan de hacia dónde iría, me propuse caminar por unas calles frente a la casa que no estaban pavimentadas y que posiblemente podría encontrar a algún hombre e incluso sabía que podía ser hasta un borracho, esta con los nervios hasta el tope y las piernas y las manos me temblaban. Tome mis llaves las puse en mi bolso y me dirigí a la puerta de la casa, abrí un poquito y me asome para ver si no pasaba alguien, cuando me cerciore bien salí y cerré con mucho cuidado la puerta sin hacer ruido, el aire que corría se metió entre mis piernas y su caricia fue algo maravilloso- Empecé a caminar atravesando la calle y enfilando hacia donde yo quería llegar, por lo menos unas seis u ocho cuadras de distancia lejos de casa, pasé junto a una casita de madera y techo de lamina de cartón donde no tenía mucho se había cambiado la familia de un compañerito de la escuela y conocía bien la casita pues en alguna ocasión fui a hacer tareas ahí. Me gustaba como sonaban los tacones de mis zapatillas, los postes de luz iluminaban las calles desiertas, yo volteaba para ver si podía vislumbrar a alguien caminando, en verdad esperaba a algún hombre que me pudiera ver y observar su reacción hacia mí. Caminé una cuadra y media y vi un camión de volteo estacionado, me dirigí hacia el caminado despacio, pues la sensación del aire acariciando mis piernas me tenía volando entre las ...