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Ola de calor 8
Fecha: 15/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos
... paso rápido, ya que la arena quemaba bastante, llegamos hasta la zona en que el agua nos enfriaba los pies, nos quitamos las chanclas y paseamos descalzos, Carlota miraba al horizonte. -¿Estás de acuerdo con lo que Raúl busca de mí? -Para eso me has traído, para hablar tranquilos, ¿verdad? -Si. -A mi me parece lo más normal del mundo. Nosotros somos completamente liberales, es decir, a mi me gusta Rosa también y entiendo que le gustes a Raúl, tiene experiencia y no te va a hacer daño. Imagino que nunca has hecho nada de eso y tengas dudas, además, eres joven. -Pues si, nunca he considerado esas cosas. -Dudo que Rosa considerase todo lo que ha pasado desde que subió a tu casa la primera vez. Y no la vi muy disgustada anoche. -No, ni yo. -De hecho yo quiero estar con alguien tan mayor como ella, y tampoco había estado con alguien tan joven como tú, no soléis fijaros en las maduras gordas. -Tú no estás gorda, gorda me la pones. Ella me miró el paquete y vio que estaba un poco hinchado, le dije que ahí no podíamos hacer nada, además, hasta que no hiciera algo no estaría en servicio, Carlota no necesitó más palabras, me cogió de la mano y me llevó a la zona de las marismas, allí la arena se mezclaba con rocas, matorrales y juncos. No había nadie en los alrededores. Me disculpé con Carlota y me acerqué solo a una zona con un arbusto, bajé un poco mi bañador y me saqué el rabo para mear tranquilo, Carlota se puso a mi lado y me lo agarró dirigiendo ...
... ella la trayectoria del chorro, después jugueteó con el contándolo de forma intermitente con su pulgar, como si fuera un aspersor de riego. Cuando hube terminado ella misma me sacudió las gotillas que seguían saliendo y se relamió el dedo pulgar. -Te dije que era muy pervertida. -No, me dijiste que eras la más pervertida. -Cierto. Carlota me besó en los labios, su lengua tenía un toque ácido, pero no disgustaba. Cuando me soltó se retiró el pareo y se desató los lazos del bikini, quedando desnuda ante mi. Después empezó a frotar su culo contra mi polla. Yo miré a los alrededores, no había nadie, Carlota me indicó que ahí no había nadie, que de noche sí que solía haber actividad, precisamente de lo que estábamos haciendo. Yo me agaché y le comí el culo a la mujer como mejor sabía, mi lengua recorrió su ojete hasta su coño y vuelta, después la introduje dentro de ella, Carlota se retorcía y me pedía que siguiera mientras ella se masturbaba con su mano derecha, moviéndola por su cada vez mas goteante coño. Cuando paré de lamerle el culo le metí directamente dos dedos de mi mano izquierda mientras con saliva en abundancia iba hidratando mi rabo escupiendo en mi mano o directamente sobre él y extendiéndolo, cuando mi polla brilló bajo el sol de la mañana, Carlota giró su cabeza y me miró con expresión traviesa. -Hora de clavar la pica en Flandes. Tras decirle eso hundí de un solo tirón la polla en su recto, estaba un poco estrecho aún así que tuve que ...