1. Los placeres de Elisa


    Fecha: 15/08/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Eunoia, Fuente: CuentoRelatos

    ... cachete. Mi dedo índice delineó la raja del culo y se fue hundiendo hacia abajo, hasta notar el tacto de la entrada de su vulva. Hacia uno y otro lado noté los lóbulos de sus estrechos labios vaginales; y los rizos de felpudo de su vello púbico.
    
    Retozona, Elisa buscó mis manos y me hizo colocarme sobre sí, apretando su carne caliente contra la mía. Yo respiraba agitadamente. La humedad de mi vagina iba inundando toda mi vulva; seguro que Elisa no tardaría en notar la sensación acuosa. Moviéndose en un baile sinuoso, frotó sus nalgas sobre mi sexo. La volvió a besar y me retiré de nuevo. Llevé el índice y el dedo medio a la entrada de la hendidura oculta entre las dunas de sus glúteos.
    
    Enseguida noté la impregnación de su flujo vaginal. Entreabrí los dedos y penetré en aquel coño jugoso. Elisa gimió. Yo seguí mi incursión en su melosa carne interior. Hundí completamente los dedos hasta que no pudieron horadar más el túnel sedoso. Mis movimientos simularon follarla. Entré y salí. Mi propio coño estaba ardiente y sentía mis pezones duros y tiesos; mi clítoris endurecido.
    
    Elisa gemía sin cesar. Volví a mirar en derredor. Todo seguía tranquilo; no había nadie nuevo por las proximidades.
    
    Elisa se incorporó. Yo extraje los dedos y observé la capa untuosa del fluido sexual. Ella también se quedó mirando.
    
    —Me has puesto a cien, tortolita —dijo—. Me gustaría ver cómo lo chupas. ¿Te apetece comerlo?
    
    Sin pensarlo llevé los dedos a mis labios y chupé golosamente el ...
    ... flujo.
    
    —Ahora —dijo con mirada pícara y una sonrisa maliciosa—, quiero que me lo comas. Que me lamas toda, me succiones los labios del chochito, metas tu lengua hasta adentro y bebas mi flujo… que lo saborees y me aprisiones el clítoris en tus labio; que me lo comas hasta que tenga un orgasmo. —Acodada, con las preciosas tetas, los pezones tiesos e hinchados, añadió—: Acércate.
    
    Me puse cerca de ella. Elisa me acarició los pechos y pellizcó mis pezones. Después deslizó la mano e hizo que sus dedos acariciaran mis gruesos labios del coño, jugó con ambos, moviéndolos de lado a lado. Sus dedos quedaron mojados de mi flujo, los metió en forma de gancho hasta que me hizo gemir, entonces frenó en seco.
    
    —Ahora, yo; luego te joderé el tuyo hasta que te corras; pero primero quiero satisfacerme yo.
    
    Me acerqué a su chocho caliente y mojado. Su olor hizo que me lanzara salvajemente a besar su sexo, me comía a bocados su vulva escuchando sus gemidos, subía a y bajaba aquellas sabrosas montañitas carnosas mientras casi me ahogaba en mis propios jadeos sin poder contenerme. Metí en mi boca su clítoris erecto, lo recorrí suavemente con mi lengua, mientras Elisa gemía sonoramente y empujaba su coño contra mi cara, dejándose ir loca de placer. Yo estaba excitadísima en aquella situación y sentía como con el mínimo roce en mi chocho iba a tener un orgasmo, pero intenté contenerme, deseando que Elisa me follara.
    
    Quería sentir sus manos recorriéndome, sus dedos acariciando mi coño…, la ...