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A mis trece, me desvirgo mi perro y me cogió mi padrastro.
Fecha: 17/08/2026, Categorías: Gays Zoofilia Autor: Sofia50, Fuente: SexoSinTabues30
A mis trece, me desvirgo mi perro y me cogió mi padrastro. Me llamo Lucas, soy de argentina esto me sucedió, después de haber cumplido mis trece años, había comenzado la secundaria, no hice demasiadas amistades, era un chico algo retraído y tímido, no tenía una gran contextura física, y con mi blanca piel, mi aspecto no era muy agraciado. En realidad, mi única gran compañía era Káiser, un pastor alemán, bastante corpulento, pesaba casi 40 kgs. que lo habían traído desde cachorro, cuando tenía 8 años. Jugaba con él, y acompañaba constantemente, era mi gran amigo. Mamá me mimaba demasiado, era su consentido, mi padrastro Gabino, era un tipo bastante puritano, según parecía, un tipo morrudo, alto y muy riguroso, por lo general salía por las noches para regresar tarde, mientras mi madre se quedaba en casa, según mi hermana, me decía que engañaba a mamá. Posiblemente de haber tenido un padre, al que perdí a mis tres años, mi vida sería otra, con Gavino no llegaba a tener una conversación fluida, ni era una persona a la que podría pedirle un consejo, no era un tipo malo, nos ha mantenido desde el día que mi madre enviudo. Es posible que bajo ese rostro “duro”, haya una persona más sensible, no sé. Mi hermana Lucia de 22 años estaba de novia pronta a casarse, no simpatizaba demasiado con Gabino, creo que la había intentado besar, supongo que su figura de puritano era un disfraz. Si bien vivíamos en total armonía, con el tiempo llegue a la conclusión que era algo ...
... ficticio, mi madre si bien me adoraba, era una sometida ante su esposo, mi hermana pronta a contraer enlace, estaba ajena a lo sucedido. En general para la sociedad éramos una familia, diría “feliz”. Mi vida la fui llevando como podía, sin llegar a recibir algún consejo, o alguna manera de encaminarme, cuando algo sucedió de una manera inesperada, una tarde mientras estaba en el jardín con Káiser, mi perro, comencé a juguetear con mi pie desnudo, en su hocico, hasta que, en determinado momento, comenzó a lamerlos, me produzco un cosquilleo, que misteriosamente, para mí, tuve una reacción muy estimulante, sintiendo que mi verga se rigidizaba, algo que jamás había experimentado, retirando mi pie, ante esa reacción. Peo la curiosidad me llevó al ratito de intentar repetirlo, donde sus lamidas se intensificaron, llegándome a tocar a través del pantalón, cuando en escasos minutos, tuve mi primera eyaculación, impresionado y hasta temeroso de lo que me había sucedido, corrí al baño a limpiarme y ver que era, encontrando una aureola en el calzoncillo, oliéndolo para descubrir su olor. Sin saber bien que hacer, con el único que podía comentar lo que me había sucedido era Gabino, que, por supuesto no tenía la suficiente confianza para pedirle consejo, mi madre y hermana imposible, carecía de algún amigo íntimo, así que con mi escaso conocimiento continúe adelante. Días después pretendí repetirlo, bajándome los pantalones mientras Káiser, lamia mis dedos metiendo su lengua ...