1. Diego me quita la virginidad (7)


    Fecha: 18/08/2026, Categorías: Transexuales Autor: Sandybel91, Fuente: CuentoRelatos

    ... tanguita, de un solo tirón rompió la tira y me las quitó bruscamente, la verdad es que me encantó, me dejó tan impresionada como excitada ese despliegue de macho dominante, suspiré y solté un gemido que solo lo alentó a continuar.
    
    -esta mariquita necesita más entrenamiento
    
    Su verga estaba ya durísima otra vez, quise cogerla con mis manos, pero Diego tenía otros planes, lo miraba con ojos de niña perdida, entregada y sumisa. De un solo golpe me clavó su tronco hasta el fondo, ¡agh! que delicia, esta vez no me dolió, sería por la lubricación y el hecho que me había dilatado tanto minutos antes, pude ver por primera vez como ese falo potente y venoso entraba en mí, dándome el mayor placer que nunca me imaginé podría recibir. Una vez que me clavó hasta la base de su barra, me quedó mirando, yo estaba mordiéndome el labio inferior, y con los ojos muy abiertos
    
    -¡que hermosa perra!, me gusta verte así, entregada a mí
    
    Yo solo suspiraba, comenzó a sacar su verga hasta la entrada de mi coño, despacio, muy despacio, y volvía a metérmela hasta el fondo también muy despacio. Uhm, que rico se sentía, me estaba haciendo el amor literalmente, era delicioso, con cada penetrada cerraba un poco los ojos y soltaba mi cuerpo a la deriva para simplemente gozar. Lo abracé de la espalda mientras cerré mis piernas en su cintura y lo jalé a mí para besarnos, eran muy profundos esos besos, al ritmo de su penetración. Lo cogí de la nuca y lo invité a chupar mis senos pequeños, acariciaba ...
    ... su cabeza y me sentí más mujer que nunca.
    
    Diego seguía con su ritmo lento pero profundo, yo me abrí un poco y sujeté su cola dura con mis manos, empujándolo dentro de mí, con ganas de más.
    
    -agh, así bebé, así papito, que rico, agh , agh, que rico me haces el amor mi vida
    
    Poco a poco empezó a subir las revoluciones, se levantó un poco y cogiéndome de las caderas me empezó a bombear muy fuerte y más rápido. Clavé mis uñas postizas en su espalda y mi cabeza se tiraba para atrás con cada embestida que me daba, Diego pasó sus brazos por debajo de mis piernas y apretando mi culo con sus manos me clavaba su verga con tanta fuerza que sentía mis entrañas moverse en mi interior, me estaba propinando una tremenda culeada.
    
    -¡agh! Así, así, ¡agh!, dame amor, dame bebé, ¡te siento tan adentro de mí!
    
    Una vez más tenía el rostro hinchado de placer, no podía respirar, Diego se enderezó, puso sus manos a cada lado de mis entrepiernas, centímetros de mi paquetito y apretó hacia abajo abriéndome de piernas. Nunca me percaté de lo elástica que era hasta ese momento, se sentía increíble que haga eso mientras seguía perforando mi chochito, bajé mis brazos a cada lado, debajo de mis piernas, totalmente rendida y exhausta, lo cual Diego aprovechó para capturar mis muñecas con sus manos y convertirme en su prisionera.
    
    Con cada embestida me jalaba hacia él y mi cuerpo recibía un placer aún mayor, la penetración era más fuerte, mi sumisión era más marcada, sus huevos pesados golpeaban ...
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