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Diego me quita la virginidad (7)
Fecha: 18/08/2026, Categorías: Transexuales Autor: Sandybel91, Fuente: CuentoRelatos
... colita y un calzoncito de tiro alto para apretar mi abdomen, de color negro y con encaje en bandas, una delicia. Diego se quedó desnudo, uhm, otra delicia, y nos quedamos dormidos abrazados. A la mañana siguiente estaba dormida boca abajo, me desperté de golpe cuando sentí a Diego que me acababa de penetrar. Había movido mi calzón a un costado y me había clavado su verga, él estaba echado encima de mí y me empezó a dar una bombeada rápida. Su cuerpo pesado encima de mí y el ser invadida me excitaba muchísimo, empezó a morder mi nuca y a besarme la espalda, um, que rico despertar así. Mi macho se incorporó en la cama y jaló de mi colita, me sentí tan dominada y totalmente sumisa, sometida a él. Levanté mi culito lo más que pude y clavé mi cabeza contra la cama dándole el mayor acceso a mi coñito, tal cual estrella de porno. En esa posición, mi hombre me comenzó a follar despacio y profundo -que rico culo tienes Sandy, um, se siente muy bien como tu ano atrapa mi verga -agh, agh, si bebé, toma mi culito, es tuyo, agh, agh, dame toda tu verga Con todas las nuevas sensaciones que Diego me había propinado, faltaba solo esta, era delicioso, su tranca dura recorría mi interior, y en esa posición me sentía totalmente expuesta y entregada. Ahí estaba, en una cama de hotel, con mi colita arriba y recibiendo una follada por un hombre, estaba en las nubes nuevamente y Diego me estaba haciendo ver estrellas. Poco a poco me empezó a follar con fuerza y rápido, agh, no ...
... lo podía creer, sentía que era una mujer total. Diego cogió mis muñecas y capturó mis brazos, los jaló hacia atrás y me levantó, poniendo mi cabeza y mi dorso a 90 grados con mis piernas, me sentía muy liberada y casi flotando. Los huevos grandes de mi hombre me estaban dando una golpiza a los míos con cada embestida, um, que rico. Después de varios minutos de ese ataque, Diego soltó mis manos y caí contra la cama nuevamente, gritaba de placer como la perra que mi macho me había convertido esa noche, me cogió esta vez de la cintura mientras me penetraba fuertemente. Mi cintura era delgada, sin el corsé puesto seguía siendo delgada ya que tenía buenos abdominales de atleta, y el sentir sus manos apretándome de la cintura mientras me llenaba completamente con su pene me llevó a otro nivel. Cuando sentía que no podía más, Diego me empezó a dar palmadas en mis nalgas, dejándolas rojas, era delicioso recibir ese dolor al mismo tiempo que el placer de la follada, solo multiplicaba las sensaciones tan ricas que estaba viviendo. No creía que podría eyacular una vez más sin masturbarme, pero sentía como mi líquido pre seminal iba chorreando de mi paquetito. Aún no estaba lista para correrme, pero esta vez mi hombre se preocupó de él, me folló hasta que me llenó de su semen rico y espeso, pero se salió de mí y se puso su ropa. Me sentí un poco usada, pero estaba contenta de servir a mi marido, era hora de salir del hotel, no me cambié de calzón, quería sentir su leche correrse ...