1. Compañeros y Enemigos


    Fecha: 18/08/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Vantheway, Fuente: TodoRelatos

    ... detenidamente, en silencio, se giró y sacó de uno de los muebles una botella de vodka que le faltaba muy poco. Sacó dos pequeños vasos y los puso sobre la mesa, con la mano invitó a Blanca a que se sentara frente a él.
    
    -Tú lo has querido -le dijo Sieg- A ver quién se aprovecha de quién.
    
    -Genial, espero que lleves los slips limpios -le dijo Blanca con una sonrisa en la boca- Me gustan las personas que son muy aseadas…
    
    -A ver, soy medio alemán, medio español -le cortó Sieg- no soy inglés, que ya sabemos lo peleado que están con las duchas y las lavadoras, jajaja. Bueno, he de decir que Ethan es la excepción que confirma la regla. Doy fe que es una persona aseada.
    
    Sirvió unos tres dedos de vodka en cada vaso, Blanca lo olió y se mojó los labios, estaba bastante bueno. Sieg sacó algunas cosillas para picar mientras bebían, frutos secos, patatas fritas, algunos caramelos de goma…
    
    -Tienes que explicarme lo de que eres medio español y medio alemán -le dijo Blanca después de darle un pequeño sorbo al vaso de vodka- Me intriga eso.
    
    -Bien, nací en Tarifa, aquí al lado -comenzó diciendo Sieg- Mi padre es alemán y fue a Tarifa por el viento, windsurf y demás deportes acuáticos…allí conoció a mi madre, tarifeña de pura cepa, se enamoraron y…
    
    -Naciste tú -le cortó Blanca-
    
    -Pues no listilla -le dijo Sieg con una sonrisa en la cara- Nació mi hermana, yo soy el segundo, después nos mudamos a Alemania, a Hamburgo… pero todos los años veníamos a Tarifa a ver a mis ...
    ... abuelos, a estar con la gente de aquí, con los amigos… es otra forma de vida, no digo que mejor o peor, pero es otra forma de entender la vida.
    
    Siguieron bebiendo y hablando, al cabo de un rato, Blanca se levantó, tenía que ir al baño. Sieg la acompañó hasta el aseo, cuando Blanca fue a entrar en él, pasó pegada a Sieg, él contuvo la respiración y Blanca pasó su mano por su paquete. Los pechos de Blanca se pegaron al pecho de él, Blanca acercó su boca a los labios de Sieg quien aún contenía la respiración. Se mantuvo así un segundo hasta que entró al baño, cerró la puerta viendo como Sieg no paraba de mirarla. Cuando salió, Sieg estaba de pie en la cocina, ella se acercó hasta él.
    
    -¿Qué? ¿Ya te rindes? -le preguntó ella con una media sonrisa- Yo aún no tengo ni sueño.
    
    -¿Quién habla de rendirse?¿me ves mal? -le contestó Sieg- Lo que pasa es que usas armas que no están permitidas en la Convención de Ginebra, y ante eso… no sé qué armas sacar.
    
    -Jajaja, prueba a ver qué armas son las que podrían hacer que me rindiese -le contestó Blanca- Te digo una cosa, no me gustan las pistolitas… es lo único. Por lo demás, todos los arsenales son de mi gusto, ahhh, los misiles tampoco me gustan, son de un solo uso y no me terminan de… digamos que de convencer.
    
    -Bueno, no tengo pistolitas -soltó Sieg acercándose a Blanca- Tampoco uso misiles, soy más de la vieja escuela.
    
    -Eso me agrada enormemente -le respondió Blanca mientras Sieg le pasaba las manos por la cintura y la atraía ...
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