1. Compañeros y Enemigos


    Fecha: 18/08/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Vantheway, Fuente: TodoRelatos

    ... hacia él- a ver tu cuerpo diplomático qué dice.
    
    Comenzó a soltarle el cinturón mientras él le quitaba la camiseta, sus labios se acercaban mientras la temperatura iba subiendo en aquella cocina sin tener ningún fuego encendido. Sieg le quitó el sujetador, se quedó observando las tetas de tamaño ideal para él, los pezones estaban ya duros, los pellizcó observando la reacción de Blanca, que suspiraba cada vez que lo hacía. Ella intentó quitarle el pantalón, él se lo impidió, quería verla totalmente desnuda, y eso iba a conseguir. A ella ese juego la estaba excitando mucho, cada vez que le intentaba desabrochar el pantalón, él se lo impedía. La cogió de la mano y la llevó hasta el salón, él le soltó el pantalón vaquero a Blanca, lo bajó hasta los tobillos y se quedó admirando el cuerpazo que Blanca lucía con su tanga. Ella se pisó el pantalón y lo sacó por los pies después de haberse descalzado. Él la cogió de una mano e hizo que girase 360º sobre si misma para observarla completamente. Se acercó por su espalda, pegando su paquete a sus nalgas, su pecho a su espalda… Comenzó a besarle el cuello mientras que con una mano iba comprobando como aquello ponía sus pezones más duros aún. Con la otra mano empezó a bajarle el tanga por delante y después por detrás hasta que consiguió hacer que cayera al suelo. Por delante metió un dedo en su raja para comprobar, con alegría, que se estaba mojando bastante, mojó uno de sus dedos en el fluido de Blanca y lo llevó a la boca de ella que ...
    ... lo lamió con mucha excitación, lamió el dedo como si de una polla se tratase. Él se fue desabrochando el pantalón, lo dejó caer una vez suelto y se bajó el slip, se pegó contra las nalgas de ella para que notase su polla empalmada y mojada en sus nalgas. Le abrió las nalgas y con un dedo acarició el ojal de Blanca, ella aceleró la respiración, notaba una polla entre sus nalgas y la excitaba mucho.
    
    -Ahora vas a ser mi perrita, ¿verdad que sí? -le dijo Sieg mientras volvía a besarle el cuello- Mi buena y caliente perrita.
    
    -Sí -le contestó Blanca en voz baja y muy excitada- seré lo que tú quieras que sea.
    
    -Así me gusta, perrita -le dijo Sieg con una sonrisa, frotando su polla contra el coño de Blanca y acariciando su clítoris con un dedo- Me pones caliente con tu sola presencia, necesito clavártela ya.
    
    -¿No prefieres que te la coma antes? -le preguntó Blanca con la respiración muy acelerada- Yo quiero tenerla en mi boca, saborearla.
    
    Sieg la giró con un solo movimiento, cuando estuvieron cara a cara, la obligó a bajar y ponerse a la altura de su polla, se colocó en cuclillas. Blanca sonrió en cuanto le vio la polla, era más pequeña que la de Ernesto y más fina, también sin pelos ni en el tronco ni en los huevos. Entendía que encontrar una que superase a la de Ernesto sería bastante complicado, pero ya que tenía aquella, no le iba a hacer ascos. Abrió la boca y Sieg la introdujo en ella, Blanca apretó los labios y con la lengua frotaba el frenillo haciendo que Sieg ...
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