1. Diana, mi alumna traviesa (3ª part.)


    Fecha: 19/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: classiccc, Fuente: CuentoRelatos

    ... Comimos en casa, descansamos la siesta y preparábamos la salida como habitualmente solemos hacer los sábados para hacer la visita al Park y cenar. El Park, para explicarlo mejor, es un centro comercial donde hay tiendas de todo tipo, cines, restaurantes, etcétera. Nos gustaba ir porque había juegos para los niños y ellos se entretenían y se lo pasaban bien antes de cenar.
    
    Después de pasear por el centro nos disponíamos a entrar al restaurante para cenar. Cogimos mesa y empezamos a comer. Yo y mi mujer algo más pesado y para los niños había los típicos menús que te sacaban de un apuro. Serían alrededor de las 21:30 de la noche. Todo iba bien, ya faltaba poco para acabar y no había ocurrido nada raro.
    
    De pronto sucedió lo que me temía. Diana estaba allí…… Pasó justo detrás de la silla de mi mujer .Mis temores se habían cumplido. Ella me miraba fijamente y yo intentaba hacerme el loco, mirar para otro lado, pero hay que enfrentar los problemas y tenía que mirarle yo también a la cara. No podía esconderme de una niñata. Eso hice mirarla, ver que tramaba y vi como me indicaba con la mano que la siguiera, lo mismo que me había avisado de antemano en los comentarios del anterior relato. Iba con una falda cortita y unos tacones muy bonitos. Como siempre, rompedora, llamando la atención.
    
    Yo no tenía ganas de hacer ningún espectáculo y la seguí. Intentaría quitármela rápido de en medio y ya está. Le dije a mi familia que iba al baño, que ya venía. Vi que se metía en los ...
    ... baños de las chicas, y haciéndome el disimulado entré también. Digo lo de disimulado, evidentemente, porque no es normal que un hombre se metiera en los baños de mujeres y no quería que me viera nadie.
    
    Eran unos baños bastante amplios y muy limpios. Diana estaba en la puerta y vi como entraba en el baño, con el típico retrete en el que podías echar el candado. Entré y ahí estaba ya ella sentada en el retrete, con la típica pose sugerente de abrir bastante las piernas. Había bastante espacio, ya expliqué antes que los baños eran bastante grandes y cabíamos los dos perfectamente.
    
    -¿Qué coño quieres, Diana? Estoy cenando con mi familia tranquilamente.
    
    -Ya sabes que te puedo hacer la vida imposible, profe. Así que pórtate bien.
    
    -¿Cómo te enterastes de que publico relatos? Llevas toda la semana amenazándome.
    
    -Yo me entero de todo, cariño. Debías haberme avisado para contar lo nuestro. De todas formas me han gustado mucho, así que espero que escribas algunos más.
    
    -Mira, hablamos en otro momento. Ahora me tengo que ir.
    
    Yo daba el encuentro por finalizado pero sabía que por su parte era diferente. Me disponía a darme la vuelta e irme cuando me puso la mano en el paquete.
    
    -Joder, ¿Qué haces? Mira, ahora no puedo- Le dije.
    
    -¿Cómo que no? Claro que puedes.
    
    Empezó a mover la mano suavemente, frotando mi pene, por encima del pantalón. Ella sabía provocar, era una provocadora nata, y lo demostraba una vez más. Me estaba calentando y mi instinto animal empezaba a ...