1. Diana, mi alumna traviesa (3ª part.)


    Fecha: 19/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: classiccc, Fuente: CuentoRelatos

    ... despertarse. La polla empezaba a estar dura.
    
    -Profe, hazme algo. He venido tan sexy para ti.
    
    Se subió la falda y tampoco llevaba bragas. Así que desde arriba podía verle todo el coño. Me puse de rodillas, ella seguía sentada y le quité los zapatos para que estuviera más cómoda. Tenía unos pies muy bonitos, los cogí con la mano y empecé a chuparle los deditos suavemente, y sus uñas pintadas de rojo. De siempre había oído que los pies eran muy eróticos, pero la verdad que yo hasta ese momento tampoco los había usado mucho para eso. Pero la verdad que me gustaba lamerlos, la planta y los deditos sobretodo.
    
    -Que gusto, profe. Esto relaja mucho.
    
    -¿Te gusta? Nunca lo había probado.
    
    -Sí, está muy bien. Nunca está de más probar cosas nuevas.
    
    Así seguí un rato más hasta que fuí masajeando sus piernas poco a poco subiendo cada vez más hasta que puse mi cabeza cerca de su sexo. Use las manos para abrirlo un poco y empecé a meterle la lengua poco a poco. Lo tenía depiladito, como a mí me gustaba. La follaba con la lengua suavemente metiendo y sacándola rápido, podía ver su cara de placer y oir sus primeros gemidos.
    
    -Mmmmmmm !Que bien lo haces, profe. Me encanta como me lo comes!!
    
    -Me has liado otra vez, putita. Mi familia está fuera esperando.
    
    -Que esperen un poquito más. No les va a pasar nada.
    
    Así seguía yo, lamiéndole de arriba a abajo el chochito suavemente. Con la mano podía aprovechar para frotarle el botoncito rojo delicadamente, en concreto con el ...
    ... dedito gordo. Ella cada vez estaba más cachonda, y yo también la verdad. Me gustaba lamer su coño, lo empezaba a conocer y más aún cuando yo sabía que ella disfrutaba mientras lo hacía.
    
    Entonces paré, cogí sus zapatos, que los había dejado en el suelo. Estaban limpios, pero de todas formas cogí un trozo de papel higiénico para pasarlo sobre el tacón y, suavemente, empecé a introducir el tacón en su vagina.
    
    -Mmmmmmm, ¿qué haces?-Me preguntó.
    
    -Meterte el taconcito, cariño. ¿No te gusta?.
    
    -Ufffff, claro que sí. Nunca me lo habían hecho.
    
    Y así seguí, metiendo y sacando el tacón cada vez con más fuerza. Su vagina estaba roja, ya con el típico líquido preliminar. Notaba que jadeaba cada vez con más fuerza, haciendo más ruido y yo mientras le puse la mano en la boca, porque no hay que olvidar que estábamos en unos aseos públicos y podía venir gente.
    
    -Pfffff, dame más fuerte. Quiero más!!.
    
    -Claro, mi niña. Aquí está tu profe para ayudarte.
    
    Seguí masturbándola con el tacón, pero veía que le quedaba poco para correrse y no quería que sucediera eso sin yo hacerle nada porque no quería que pasara como en el primer relato, en que me quedé a dos velas. Así que paré, le di una palmadita con la mano en la vagina y esperé un poco. Tenía los labios jugosos y tiernos, como a mí me gustaban.
    
    -Joder, ¿qué haces? ¿Porqué paras????- Me preguntó.
    
    -Tranquila, Diana. Ahora te doy lo tuyo. ¿Qué creías, que te ibas a salir con la tuya, como la vez que me dejastes tirado en ...