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Mi alumna favorita de la Universidad
Fecha: 21/08/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Leonardo, Fuente: CuentoRelatos
... desenfreno. Mis manos no pudieron contener el deseo de acariciar sus pechos, jóvenes; firmes; turgentes, inmediatamente me di cuenta que no llevaba sostén puesto, no le hacía falta. Sus pezones comenzaron a hacerse notar a través de la tela como dos botones a punto de saltar, desabroché su blusa y comencé a chuparlos y morderlos suavemente, ella exclamó por primera vez un suspiro y tomando mi nuca arrimó más mi cara a ellos, mi boca estaba totalmente ocupada por sus pecho variando de uno a otro, acariciándolos con mi lengua y vuelta a succionarlos, perdiendo el total de sus pezones erectos dentro de mi boca junto con una buena porción de su seno, sus suspiros de placer aumentaban mientras acariciaba su espalda cuando ella comenzó a acariciar mi miembro por encima del pantalón. Tomo una de mis manos y la dirigió hacia sus muslos, suavemente fui acariciando sus piernas y metiéndola cada vez más bajo su pollera, cuando llegué a su entrepiernas no me sorprendió notar que no llevaba ropa interior y que sus concha ya húmeda estaba totalmente depilada, mis dedos jugaron con sus labios y acariciaron suavemente su clítoris, sus suspiros iban en aumento hasta que introduje un dedo en su interior y ella comenzó su primer orgasmo inundando mi mano de sus fluidos. Claudia me desabrochó el cinturón ya había abierto mi camisa y llenado mi pecho de besos sin dejar de lado mis pezones también y ahora iba por mi pija que ya reventaba por salirse del encierro. Cuando la liberó la ...
... aprecio y sin decir nada comenzó con una hermosa lamida, la introducía en su boca, la llenaba de saliva y la pajeaba. Debo acotar mi verga no es algo anormal ni más ni menos, no haremos alarde de algo que no pasa de lo estándar quizás si un poco más gorda o ancha como prefieran. Lo importante es que su forma de chupármela era exquisita, algo que jamás había sentido en mis 60 y pico largos. Cuando se sintió satisfecha de su faena y su boca cansada de chupar me llevó al dormitorio, fuimos tropezando entre besos; abrazos y risas un tanto nerviosas unas, otras ansiosas, nuestros cuerpos pedían más. Antes de acostarnos terminamos de sacarnos las ropas y acostándose boca arriba me dediqué a darle placer con mi lengua, fui besando cada espacio de su hermoso cuerpo desde el cuello, su boca; su senos y pezones ; su estómago liso; sus piernas; hasta llegar al centro de su pasión. Su vagina depilada por completo fue la mimada de mis besos, mientras se la chupaba y apretaba su clítoris entre mis labios le introduje un dedo y luego dos y la masturbé hasta que lleno mi boca de sus jugos en un espasmódico orgasmo entre más suspiros de placer. La ventaja de ser un adulto, es que uno no tiene apuro y yo podía dedicarle todo mi tiempo y experiencia a Claudia para que gozara, cuando ella acabó le dije que se pusiera de costado y comencé a cogerla nuevamente con mi lengua pero desde atrás, de esa forma logré que mi lengua le llegue más profundo, su respiración y jadeos me indicaban que ...