1. Mi alumna favorita de la Universidad


    Fecha: 21/08/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Leonardo, Fuente: CuentoRelatos

    ... lo estaba gozando y me pedía más.
    
    Y fue en ese momento que me decidí a cogerla en la misma posición le fui acariciando el clítoris con la cabeza de mi pene y abriendo poco a poco sus labios con mi glande, mi pija recorría toda su vagina desde el comienzo de sus labios hasta su clítoris, sus suspiros ya eran jadeos de placer al igual que los míos, en ese punto fui introduciendo poco a poco mi pija, ella estaba totalmente mojada y su concha era una abertura hermosa y resbaladiza. Mi verga se deslizaba como en un mar de fluidos tibios.
    
    Comencé con movimientos suaves. Una vez que mi cabeza había entrado Lucy apenas si ahogó un gemido de placer y me fui moviendo suavemente en un entre y saque rozando todos sus labios interiores y le dije:
    
    -cuando quieras que te coja profundo avísame hermosa.
    
    Tras unos pocos movimientos me dijo:
    
    -¡Ahora cogeme ahora!
    
    Y le clave mi pija hasta el fondo, ahogó un grito de placer y me dijo:
    
    -Dame más, cógeme duro y volvé a empezar
    
    Y así fue la cogí con fuerza y pasión y luego volví atrás a comenzar nuevamente el juego de pasar mi cabeza por sus labios y su ...
    ... clítoris cuando me lo pedía nuevamente con fuerza y hasta el fondo.
    
    Sus fluidos empapaban nuestras piernas y en un momento sentí como su concha comenzaba a contraerse como en un espasmo final y mi verga comenzó a latir.
    
    -¡Creo que me voy a ir como nunca en mi vida! -me dijo en una mezcla de suspiro y falta de aliento.
    
    -Y yo también le repuse
    
    -Lléname, dame tu leche, dámela toda
    
    Y dos segundos después explote dentro suyo al mismo tiempo que Claudia se relajaba totalmente y se dejaba ir.
    
    En ese segundo en que nuestros seres se unieron con lo más íntimo que nos podemos dar. La abracé por la espalda le di besos en la nuca y acariciaba sus pezones, ella no dejaba de estremecerse y hacia movimientos espasmódicos de placer.
    
    Cuando mi pija se salió sola de su concha Claudia se dio vuelta me abrazo y me beso muy profundamente. Ya no con pasión sino con cariño, casi con amor.
    
    -¡Gracias profesor! -Me susurro al oído.
    
    -Gracias a vos Claudia, sos mi mejor alumna.
    
    Y abrazados nos quedamos callados mirándonos a los ojos. No había nada más que decir.
    
    Afuera la noche comenzaba a cobrar vida. 
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