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Profesora particular (13): Adiós a las clases y...
Fecha: 22/08/2026, Categorías: Hetero Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos
-Pero, Lucas, ¡no lo dirás en serio! -Sí, sí. A ver, has cumplido con tu parte con creces y ya está. No hace falta que vuelvas más a mi casa, Esther. -Pero… me he acostumbrado… o sea… no me molesta, al contrario. -Ya, pero no. Cuando te hice el chantaje con las fotos y eso… bueno… mi intención era poderte… quiero decir… ya sabes. Nunca creí que te conformarás en “darme clases” tanto tiempo. -Es que… ya ves… o sea… al principio me sentí obligada, pero después… me gusta venir. -Te lo agradezco, de veras. Pero ya está. No puedo arriesgarme tanto. El otro día, una vecina estuvo hablando con mi mujer y le dijo que te ve venir a menudo y le preguntó si es que vienes a comer con nosotros. No supe qué excusa inventarme y creo que Juani sospecha algo. Estuvimos discutiendo. No sabía cómo justificar que vinieras vestida como… bueno, ya sabes. Y por qué venías tan pronto si solo estaba yo en casa. -Seré más discreta, no temas. A partir de ahora… -No, no puede ser. Además, a ti tampoco te interesa que se arme un escándalo. Tus padres tendrían un gran disgusto. -¡Y mi novio! -Sí, exacto. -Bueno, y a dar clase a los chicos sí puedo venir ¿verdad? -No, no. Ellos están sacando muy buenas notas y no es lógico que les sigas enseñando. ¡Si son los mejores de sus clases! -¡Pero van a tener un disgusto! ¡Como yo! -Mira, fue un juego, ya te digo, tenía la intención, no te lo niego, de darte una lección. Habías sido muy antipática conmigo, muy borde. ...
... Reconozco que deseaba humillarte. Hablando claro, follarte bien follada y ya está. Para que te bajaran los humos. -¡Seré buena y amable contigo! ¡Dejaré que me hagas lo que quieras, de verdad! ¡Y cuánto quieras! Y no hace falta que me des ningún dinero. ¡Seré muy obediente, incluso sumisa! ¡Por lo menos, deja que venga una vez por semana! Tuvimos esta conversación hace más de veinte días, en una cafetería. Desde entonces no nos hemos visto más ni he acudido a su casa. Sus hijos me mandan mensajes y me ruegan que vuelva. Amenazan que van a volver a suspender. Pero Lucas lo dejó muy claro. Me he sentido utilizada y, sí, humillada. Ayer recibí una cantidad inmensa de dinero en mi cuenta. De parte de Lucas. No sé cómo tomármelo. Quiero pensar que es de agradecimiento, pero creo que quiere que me sienta como una cualquiera. Y después tuve un disgusto aún mayor. Sin que yo lo supiera, Gustavo, mi novio, un día me había visto por casualidad vistiendo muy sexy y enseñando demasiado por la calle. Yo volvía de dar clases a los chicos y solo llevaba un vestido muy corto y sin bragas, como me había ordenado Lucas. Gustavo no me dijo nada, pero desde entonces me espió varias veces, cuando iba al mediodía a dar clases a Lucas, saliendo de la universidad para ir a darla a sus hijos, volviendo después… Me estuvo tomando fotos para que no le pudiera negar cómo vestía y por fin, un día me preguntó que por qué iba como una cerda por la calle. Yo, claro, le dije que por qué me preguntaba eso ...