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Economista y prosti: Luna de miel con mi suegro
Fecha: 22/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos
... hacia la sala. Allí estaba “mi novio” de bóxer y pija dura, esperándome. Y la verdad sea dicha, su cara mostró que no lo defraudé al llegar. Seguí en mi papel de novia: me le acerqué, y comencé a besarlo apasionadamente. Lo tomé de la mano y lo llevé al dormitorio. Apagué la música y él con amplia sonrisa me dijo: -¡Totalmente solos hermosa! -Encantada de estar así y que nuestro querido Tommy lo permita. -¿Te vio así? -Nooo… me he puesto así para ti, sabes que su generosidad es infinita, prometió no vernos. -¿Ni unos minutos? -Dijo que no saldrá de la habitación hasta desayunar e irse. -Mmm tengo una idea para más tarde, ya veremos. Y terminó de desnudarse. Me sentí de nuevo en mi noche de bodas, esta vez no era con Tommy, era con su papá, y que ya hubiéramos cogido no quitaba nada de emoción a la situación. Estábamos parados, él, totalmente erecto, me contempló teniéndome de las manos, volvimos a besarnos y me hizo caer la bata de los hombros. Le acaricié la cara, el miembro, y me acarició los senos largo rato por encima del babydoll, luego cayó el babydoll y le siguió la tanga. Un reguero de lencería cubría el piso del dormitorio. Juguetona, llevé mi velo hacia adelante cubriéndome “pudorosamente” los senos, ja ja. Me quité la tiara y la deposité sobre una mesita de noche, tiré el velo al aire y empujé a mi suegro a la cama al tiempo que lo abrazaba. Literalmente nos revolcamos sobre las sábanas de raso blanco (no omití detalle ...
... en los preparativos) abrazados, acariciándonos, nos alternábamos a veces uno arriba a veces otro. Lo confieso, mi concha era una manantial de jugos, y su pija brillaba con líquido pre seminal. Creo que los dos estábamos totalmente imbuidos de nuestro papel de “símil novios” deseosos de hacer el amor. Como sea, sin saber bien como, sentí entrar su pija, acostado él sobre mí. Abrí un poco las piernas y entró totalmente en mi intimidad. Lo sentí lubricado y duro. Absolutamente echado sobre mí, comenzó a mover solamente su pelvis en un vaivén exacto, ni rápido ni demasiado lento, sensual. Lo sentía perfecto, ni me movía, solamente disfrutaba y nos besábamos, me acariciaba las tetas y mis manos, aferradas a su culo, lo acompañaban en su sube y baja. Llegué al orgasmo, no sé si grité o aullé, sé que temblaba todo mi cuerpo. Me llenó de su licor, sentí su leche tibia y espesa. Apenas pude decir: “besame, besame”. Y quedamos así, besándonos, transpirando y jadeando. Perdió la erección y se salió de mí, pero siguió encima jugando. Al rato se tiró hacia el costado y comenzó a acariciarme el vientre, mi concha escurría leche, y él me untó los labios y el pubis sin rastros de vellos. Yo hice lo mismo con su verga, la acariciaba, y al rato fui a chuparla. Sus manos cubiertas de fluidos acariciaron todo mi cuerpo, y yo el suyo. Mas caricias y besos se intercalaron con breves juegos orales. Estábamos extasiados con nuestros juegos, caricias anales, dedos que se insinuaron ...