1. Al fin lo conseguí con mi cuñada (2 de 3)


    Fecha: 23/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Raul Joaquin, Fuente: CuentoRelatos

    ... una frustración muy grande como mujer, y con su marido nunca lo va ha lograr. Si tu lo aceptas y como a la noche vamos a ir a tomarnos un trago con ellos, puedo tantear el terreno para ver que sucede, lógico que con un tino extremado para que no vaya a quedar una cagada. Dije con mi mejor cara de cínico.
    
    Ella me queda mirando con cara de entre sorpresa y duda, no sé, es mi hermana pero yo sé lo que siente y en el fondo sufre pues le he contado lo que se siente y fehacientemente no le va a poner nunca el gorro a su marido, bueno hazlo pero con mucho cuidado que no se dé cuenta Eduardo. Pierde cuidado mi cielo seré lo más cuidadoso posible.
    
    Bueno, con toda esta conversación tenía el pico parado a un extremo máximo, lo que había captado Verónica la que de inmediato me pidió que se lo metiera, me subo encima de ella y le apoyo la cabeza del pico en la entrada de su mojadísima vagina, comenzando una introducción lenta pero muy movida hacia los costados, tocándole todas las paredes calientes de su concha produciéndole un goce tremendo que la hacía suspirar y exclamar palabras de calentura, que rico, métemelo, hay que manera de gozar, ya me voy, voy a acabar, muévete, muévete.
    
    Sin preguntar, pero al sentirla así de caliente, supe que la idea de que me tirara a la hermana la había puesto a ese punto de haber acabado en menos de treinta segundos. Los pensamientos sobre lo sucedido en la mañana más lo de ahora, ambas cosas hicieron que iniciara mi acabada brutal en la ...
    ... concha de mi mujer, saltó el chorro de semen inundándola por completo conjuntamente con un tremendo alarido mío y de atrás los otros chorros acompañados de otros tantos gritos.
    
    Como sería mi acabada que Verónica volvió a tener otro orgasmo casi tan violento que el anterior, nos besamos hasta que nuestros cuerpos quedaron inmóviles bañados en transpiración. La miré y estaba con los ojos cerrados pero con una cara de satisfacción increíble. Nos pusimos de lado y nos tapamos quedándonos dormidos en el acto.
    
    Cercano a las seis de la tarde me desperté viendo a Verónica durmiendo de espaldas, levanté la sábana deleitándome con esos exquisitos pechos, pensé, son iguales a los de Laura que nuevamente irían a ser míos, le comencé a besar los pezones hasta despertarla, me abrazó y me besó en la boca, vamos a duchamos y nos arreglamos para irnos a la casa de Laura, te parece. Si mi amor, vamos, dije yo con un morbo extraordinario.
    
    A las ocho y media estábamos en la casa de mi cuñada, las dos hermanas se abrazaron y saludaron muy cálidamente, en un gesto de la gran afinidad que tienen. Los niños como están, le preguntó a Laura. Bien, dijo ella, se fueron a casa de mi suegra hasta mañana.
    
    Verónica siguió hacia el living y yo saludé a Laura con un beso en la boca que la dejó totalmente asombrada de mi comportamiento y por supuesto la correspondiente tocada de tetas que siempre le he hecho, cuidado, me dijo ella, que te puede ver Verónica, no te preocupes no nos ve, dije yo en tono ...
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