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Capítulo IX. Se trata de disfrutar
Fecha: 24/08/2026, Categorías: Gays Autor: Jordi97, Fuente: TodoRelatos
... delicadeza de quien sabe que ese juego apenas comienza. Los cuerpos se acercaron más, casi pegados, y las manos de Raúl recorrieron la espalda de Iván, presionando, explorando, mientras Iván respondía con la misma intensidad contenida, consciente de que este momento podía ser el principio de algo que no sabía cómo definir. —No tenemos que apresurarnos —dijo Raúl, separándose apenas para mirar su rostro—. Podemos ir paso a paso, descubriendo lo que queremos, lo que sentimos. Iván asintió, sintiendo que esas palabras le daban permiso para dejarse llevar sin miedo. Raúl bajó la toalla que cubría la cintura de Iván, dejando al descubierto la piel húmeda y caliente, y sus dedos trazaron líneas lentas que parecían grabar memorias en su piel. —Lo que importa es este momento —murmuró—, el ahora. Iván respondió con un suspiro y dejó que la tensión se transforme en deseo palpable, sin presiones, solo conexión. Cuando sus cuerpos finalmente se encontraron con un roce más íntimo, el mundo alrededor desapareció. No importaba el futuro, ni las dudas, solo esa chispa que los unía en el presente. Raúl besó con más firmeza, sus manos firmes pero gentiles, y Iván respondió con un ardor que sorprendía hasta a él mismo. —¿Quieres venir a mi casa? —preguntó Raúl entre besos. Iván lo miró, el deseo reflejado en sus ojos, y la respuesta fue clara sin palabras. Salieron del vestuario, la noche afuera se sentía fresca, pero para Iván, el calor que lo envolvía era ...
... mucho más intenso. Iván y Raúl caminaron hacia el coche de Raúl, el aire fresco de la noche contrastando con el calor que emanaba de sus cuerpos. Una vez dentro, Raúl puso en marcha el motor y comenzó a conducir hacia su casa. Durante el trayecto, sus manos se entrelazaban en el regazo de Iván, enviando descargas eléctricas por todo su cuerpo. Al llegar al apartamento de Raúl, este abrió la puerta y dejó pasar a Iván primero.El interior estaba oscuro, iluminado solo por la luz tenue de una lámpara en la esquina. Raúl cerró la puerta detrás de ellos y atrajo a Iván hacia sí, besándolo con pasión mientras sus manos recorrían su espalda. —Iván... —susurró Raúl contra sus labios.—Te deseo tanto...Iván respondió con un gemido ahogado, presionando su cuerpo contra el de Raúl. Raúl guió a Iván hacia el dormitorio, sus bocas aún unidas en un beso profundo y apasionado. Una vez dentro, Raúl empujó suavemente a Iván sobre la cama y comenzó a desabotonar su camisa lentamente, dejando expuesta su piel bronceada y musculosa. —Iván...eres tan hermoso —susurró Raúl, besando cada centímetro de piel que descubría. Iván se arqueó bajo las caricias de Raúl, su respiración acelerándose con cada toque. Cuando Raúl llegó al botón de sus pantalones, lo desabrochó con habilidad y bajó la cremallera, deslizando la mano dentro para acariciar la erección creciente de Iván.—Raúl... por favor —suplicó Iván, levantando las caderas para facilitar el acceso. Raúl sonrió maliciosamente y bajó ...