1. Don Luis y mi hermanita


    Fecha: 25/08/2026, Categorías: Hetero Sexo con Maduras Autor: relator15, Fuente: SexoSinTabues30

    Me llamo Ignacio, aunque todo el mundo siempre me ha dicho Nacho, o Nachito, vivía con mis padres y mi hermana menor en un complejo de apartamentos construidos con el fin de ayudar a las clases menos favorecidas. O, en otras palabras, vivía en un edificio, en donde la mayoría de los residentes eran personas de clase media baja y baja.
    
    Las familias que allí residían eran muy variadas, ya que había desde las que se componían de 10 integrantes, hasta adultos mayores que vivían solos. Y esto era lo más fantástico, ya que nunca faltaba la diversión por los personajes tan pintorescos que te podías encontrar en el edificio, como aquel señor en silla de ruedas que juraba que de joven se había peleado con el diablo, o aquella señora que decían que era una bruja.
    
    En fin, mi niñez estuvo plagada de muchas aventuras, las cuales compartía con mis amigos del edificio. La verdad yo era un niño bastante social, por lo tanto, en pocos minutos podía hacerme amigo de todos, caso contrario era mi hermana, Julieta (tres años menor que yo), a quien le costaba sobremanera hablar. Por este motivo yo tenía que incluirla en muchos de mis juegos, ya que me daba pena dejarla sola.
    
    Ahora bien, todo esto cambio cuando cumplí once años, recuerdo que en ese entonces mis papas trabajan todo el día, por lo que Julieta y yo nos regresábamos juntos de la primaria, la cual estaba a unas calles del edificio. Además, nosotros teníamos que recalentar la comida que nuestra madre nos dejaba en el ...
    ... refrigerador, por lo que nuestros horarios de comida eran muy variables, ya que yo prefería comer después de jugar un rato con mis amigos.
    
    En el caso de Julieta, recuerdo que ella comenzó a frecuentar a uno de nuestros vecinos mayores llamado Luis (a quien todos le decíamos Don Luis), ya que este señor se sentaba a la entrada de su departamento en el primer nivel a vernos jugar (ya que su puerta daba hacía el estacionamiento del edificio). Allí mi hermana se ponía a platicar por horas con Don Luis, mostrándole sus muñecas y contándole toda clase de historias.
    
    Al ver esto, fui a decirle a Julieta que no molestase al señor, sin embargo, Don Luis me dijo que no era ninguna molestia, que a él le gustaba mucho platicar con Julieta. Esto me tranquilizó un poco, por lo que volví a jugar con mis amigos, aunque de vez en cuando volteaba a ver a mi hermana, y como siempre que volteaba la veía platicando con Don Luis, dejé de preocuparme.
    
    Así pasaron los días, y Julieta siguió con sus pláticas con Don Luis, hasta que un día Julieta vino corriendo hasta donde yo estaba jugando y me dijo que, si le daba permiso para entrar en la casa de Don Luis, ya que este la había invitado a comer unas galletas y ver las caricaturas. Yo lo pensé un poco, ya que sabía que no era correcto, sin embargo, si ella entraba con Don Luis, yo ya no tendría que cuidarla, por lo que terminé aceptando.
    
    Julieta se fue sumamente contenta con Don Luis, para poco después desaparecer al interior del departamento. A ...
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