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La desesperación de Manu
Fecha: 26/08/2026, Categorías: Gays Autor: smelmoth, Fuente: TodoRelatos
... en la que estaba sentado, cerró los ojos y empezó a murmurar de nuevo en su idioma. Me levanté de la silla y comencé a dar vueltas por la sala, pensativo. ¿Qué me estaba pasando? -me dije- Nunca había sentido nada por un hombre, excepto atracción física, pero Manu tenía una personalidad, una vitalidad, una inteligencia y una nobleza que no conocía juntas en ningún hombre. ¿Me estoy enamorando? No puede ser, pensé yo. No sé siquiera su orientación, se ha criado en otro país, con otra cultura y además soy 17 años mayor que él. ¿Cómo puedo esperar que sienta algo por mí, a parte de amistad? Esos eran mis pensamientos, a parte de la preocupación por lo que estaría pasando Manu en esos momentos. Habia pasado como una hora desde que se hicieron cargo de Sara. Se abrió la puerta de la sala de espera y apareció una veterinaria. Sonreía. Se dirigió directamente a Manu, que seguía sentado. - Buenos días, Manu, ¿verdad? Manu se levantó y la miró sin decir nada - Sara está fuera de peligro. Manu cerró los ojos y suspiró. - Gracias, gracias -le dijo, mientras estrechaba su mano. La verdad es que aquella veterinaria parecía un muñequito al lado de Manu - Se había comido un trozo de carne envenenada. Por suerte ha llegado aquí a tiempo. Le hemos hecho un lavado de estómago y administrado varios medicamentos por vía intravenosa que eliminarán el veneno de su sangre. Tendrá que quedarse hasta mañana en observación y tiene puesto un gotero. Puede pasar un ...
... rato a verla, pero está un poco atontada. Manu la siguió por la puerta, no sin antes volverse y dedicarme una sonrisa de felicidad. Al cabo de unos minutos Manu salió, y sin decir una palabra se abrazó a mí. Yo no me lo esperaba y tardé un poco en devolverle el abrazo. No voy a decir que no me gustó sentr la fuerza de sus brazos y el calor de su aliento cuando me habló. - Gracias, Roberto. No sé qué hubiera pasado si no hubieras estado ahí para ayudarme. - Para estas cosas están los amigos. Ya ha pasado lo peor. Nos separamos y cuando lo miré a la cara vi que su expresión había cambiado totalmente. Estaba muy serio y parecía apretar los dientes. - Te juro que si algún día llego a encontrar al desgraciado que ha hecho esto, va a pagar por todos los perros maltratados y envenenados del mundo. No parecía retórica, su enfado era muy real. No me imagino lo que un hombre de su fuerza y tamaño podría hacer en un momento de ira descontrolada. - Tranquilízate, Manu. Pondremos una denuncia. Lo que es atractivo para un perro también lo puede ser para un niño. Y lo peor de hacer las cosas en caliente es que te buscas la ruina. - Tienes razón, pero esto me ha hecho recordar muchas cosas, muchas injusticias, seres indefensos que sufren y no saben por qué. No sólo animales, sobre todo personas. Lo miré a los ojos y pude notar una pena, un sufrimiento que ocultaba dentro de sí. Él notó también mi desasosiego, mi preocupación - Tranquilo -me dijo, mientras ...