-
Una pampeana se fue y otra llega: Pato - 2
Fecha: 28/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: El Negro, Fuente: TodoRelatos
Buenas noches, mi nombre es Alejo y para mis amigos y amigas soy El Negro. Para aquellos que hayan leído alguno de mis relatos anteriores, soy un adicto a las maduritas desde que tengo uso de razón, pero no por ello dejo de lado al resto de las mujeres. Les dejo a continuación la segunda y última parte de mi historia con Pato. Preparamos el desayuno así como estábamos, ambos en bolas. Nos fuimos a duchar y volvimos a la cama a reponer energías. Habíamos pasado una noche bárbara, a puro polvo. Pato: si seguimos juntos, la próxima noche de calentura la pasamos en un telo. Sé que cuando Pau se fue, lo hicieron así y gozaron mucho, quiero experimentarlo: jacuzzi, polvos, mamadas y algún otro juego juntos ¿te va? Alejo: más vale que sí, si pudimos garchar en una cama chica, ¿te imaginas lo que sería en una de dos plazas? Pato: te debo algo… una mamada de verga Alejo: pensé que no querías… Pato: necesitaba garchar, pero te prometo algunas cosas más. Nos quedamos en la cama, charlando un poco de todo: su vida en el pueblo natal, sus aspiraciones y deseos por cumplir, sus relaciones anteriores y yo replicaba a sus dichos con mis cosas. Hasta que llegamos a un punto común: la relación que nos unía ahora y cómo debíamos tomar el futuro. Pato: nene, estoy en una etapa de cero compromisos, más dedicada al estudio porque hay una oferta laboral a partir de Marzo o Abril, siempre que me reciba. Alejo: no me vengas con que seremos amigos con ...
... derechos… Pato: para nada. Creo que garchar es una necesidad, como comer o ducharse, con la diferencia que algunas de esas se hacen a diario y otras más espaciadas. Hace años que no hago el amor, solamente garcho. Para hacer el amor hay que estar enamorado, ser fiel, estable emocionalmente y no es ese mi momento. Alejo: ¿entonces? Pato: prefiero garchar con un conocido que con un levante (ligue) ocasional. Hoy sos vos y en un tiempo será otro el que ocupe mi cama. Alejo: pasándolo en limpio, podré garcharte cuando tengas ganas. Pato: si, podemos tontear un poco: besos, franeleos, mimarnos un rato mientras miramos tele desde la cama, pero no pasa de ahí. Me gusta pasar tiempo así. Alejo: viernes y sábados, cuando venga a ducharme antes de salir, jugamos algo y después nos vamos. Pato: nop, cuando quieras podes venir, me haces compañía mientras estudio y tonteamos un poco, pero garchar solo cuando lo necesite imperiosamente. Así lo hicimos, durante Noviembre y Diciembre iba a ayudarle con su estudio, pasando sus textos en la compu, creando materiales de trabajo y aprovechábamos los descansos para liberar la cabeza con mimos, besos y franeleos, siempre dentro de los límites impuestos. Los días que tenía libre en mi trabajo, solíamos salir a dar algún paseo y ella practicaba como guía de turismo (su carrera), recorriendo lugares específicos de la ciudad. Una semana antes de comenzar los exámenes finales de Diciembre, llegó el día de garchar. Me di cuenta porque ya la ...