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Diana del poder -6: Agente Diana activada
Fecha: 30/08/2026, Categorías: Grandes Series, Autor: Toral6, Fuente: TodoRelatos
... caza. —También eran los tuyos. Lamento lo que te ha pasado. —Mientes. No te importa. No me conoces. Diana se encogió de hombros. —Solo es trabajo. Se marchó con gusto agridulce en su boca y la sensación de que debería haber dicho algo diferente, pero se llevaba la tranquilidad de haber logrado evitar el combate. Era bastante débil, después de todo. Su trabajo era hablar y mercadear, y dependía de su elocuencia. “Pero mi lengua parece un poco oxidada últimamente”, se lamentó. Rebuscó en su mochila, apoyada en un arce, y consultó el documento sobre su segundo objetivo. * * * —Busco a este tipo, ¿lo conoce? —preguntó automáticamente traducida por la magia del Portal cercano. Enseñó un nombre y un retrato a un vendedor de un puestecito callejero en la calle de la primera ciudad que encontró. —Sí, es un proveedor de medicamentos: Ingredientes para pociones, ácido de corteza de arce, yodo, jabón, lejía… —¿Dónde lo puedo encontrar? Siguiendo sus instrucciones lo encontró trabajando en la forja de un vendedor de armas, en la trastienda. Alto, ancho de hombros, con brazos como robles pero sin definir. Le sobraba grasa, en su opinión. Tenía cuidada barba negra y Diana pensó que con gusto le echaría un buen polvo. Apoyó un brazo en la pared, se cruzó de piernas y le sonrió coqueta: —Dionisio Denettio, no esperaba encontrarte aquí… Al oír su nombre real, el forzudo se sobresaltó, se acercó con el martillo de herrero en alto y Diana se sintió más ...
... en peligro que con el hombre lobo, quien se había mantenido a prudente distancia. —¡Calma, fiera! —exclamó retrocediendo y frenándolo con las manos. Él se detuvo un momento al ver su nivel—. ¡Me envía Hispania! Hablemos un rato, ¿vale? —¿Tú, una agente? Si así fuera no serías tan bocazas. Has ido a provocar a un hombre que se oculta diciéndole el nombre que esconde. Lo siguiente suele ser intentar chantajearlo. “Puede que haya sido una estupidez”, pensó Diana asintiendo en silencio. —Puede que sea idiota, pero al menos puedo probar que soy agente hispana. Se sacó la tarjeta de identificación militar, que era su tapadera de cara al público y para justificar su sueldo, y se la enseñó. —Hum. Parece auténtica. ¿Leto? Lo conozco. Ella se la guardó y sonrió. —Busco a mi padre, nació en Corion pero se cambió el nombre a Leto. Atreides Leto es su nombre falso. —Di el auténtico y no te aplastaré el cráneo. Tengo nivel 27 y me he pasado años entrenando en la forja. —Arturo Dorian era el nombre corionés de mi padre. El herrero cerró los ojos y bajó el martillo. —Hace tiempo que no lo veo. Lo siento. Pero no pueden haberte enviado por un motivo personal. —¿Te quedaste a vivir aquí? —¿No lo ves? Allí no se me ha perdido nada —escupió al suelo. —¿Cómo confían en tu lealtad? —preguntó sin pensar. Sus ojos destellaron. —Chica lista. No tienen opción. —¿El gobierno te traicionó? —No protegieron a mi mujer embarazada. Y era parte del ...