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Sombras (Capítulo 3)
Fecha: 30/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Darthmaull, Fuente: TodoRelatos
... Laura y Miguel se levantaron temprano en el Hotel Mar y Sol, con una mezcla de nostalgia por dejar atrás la costa y una tensión silenciosa por lo que habían vivido durante el fin de semana. Después de un desayuno sencillo de café y croissants en el comedor del hotel, recogieron sus cosas en la habitación, asegurándose de no olvidar nada. Laura doblaba la ropa con movimientos metódicos, guardando su bikini azul oscuro en la maleta mientras intentaba no pensar demasiado en los momentos en la playa y en las dunas. Miguel, por su parte, cargaba las bolsas con un aire más relajado, tarareando una melodía indefinida mientras echaba un último vistazo al balcón con vistas al mar. Antes de partir, decidieron comer algo ligero en un bar cercano al hotel, un lugar pequeño con mesas al aire libre donde pidieron un par de bocadillos de tortilla y unas cervezas frías. La conversación fue tranquila, centrada en cosas banales como el buen tiempo que habían tenido, lo rico que estaba el pescado en Almería, y lo mucho que necesitaban este descanso. Pero bajo la superficie, ambos evitaban mencionar lo que realmente pesaba en sus mentes: las experiencias compartidas, las fantasías exploradas, y la confesión parcial de Laura sobre su jefe. Había un entendimiento tácito de que esas cosas se quedarían en Garrucha, al menos por ahora, aunque ambos sabían que no podían ignorarlas para siempre. Después de comer, cargaron el viejo Seat Ibiza con sus maletas y bolsas, y emprendieron el viaje ...
... de regreso a casa. Eran unas cuatro horas de carretera, y el trayecto fue más silencioso que a la ida. Miguel conducía con una mano en el volante y la otra apoyada en la ventanilla abierta, dejando que la brisa le refrescara el rostro mientras la radio sonaba bajito con canciones pop de fondo. Laura, sentada a su lado, miraba por la ventana el paisaje que cambiaba de la costa a las colinas áridas y luego a los campos más familiares cerca de su ciudad. No había necesidad de hablar mucho; ambos estaban inmersos en sus propios pensamientos, procesando el fin de semana y lo que significaba para ellos. De vez en cuando, Miguel le echaba un vistazo a Laura, notando su expresión distante, y se preguntaba si debía sacar el tema de su jefe o de lo que habían vivido, pero algo en su postura le decía que no era el momento. Laura, por su parte, agradecía el silencio, usando el tiempo para intentar ordenar el caos en su cabeza, aunque sabía que no había respuestas fáciles. El sol ya estaba bajo en el horizonte cuando llegaron a su barrio, el cielo teñido de tonos dorados y rosados mientras aparcaban frente a su casa. Descargaron las maletas en un silencio cómodo, cada uno llevando sus cosas al interior y deshaciendo el equipaje con movimientos automáticos. La casa olía a cerrado después de tres días fuera, y Laura abrió las ventanas para dejar entrar el aire fresco de la tarde mientras Miguel guardaba las toallas y los trajes de baño en el armario. Cenaron algo sencillo, un par de ...