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Sombras (Capítulo 3)
Fecha: 30/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Darthmaull, Fuente: TodoRelatos
... sándwiches y un poco de ensalada que había sobrado en la nevera, sentados en la cocina sin mucho que decir. El cansancio del viaje y la carga emocional del fin de semana empezaban a pesarles, y ambos sabían que la realidad de la semana laboral los esperaba al día siguiente. Cuando llegó la hora de acostarse, se metieron en la cama después de una ducha rápida, el colchón familiar sintiéndose extrañamente diferente después de las noches en el hotel. Laura se puso un pijama ligero de algodón, tumbándose de lado con la mirada perdida en la pared, mientras Miguel, en calzoncillos y una camiseta vieja, se acostó a su lado, mirando el techo con las manos detrás de la cabeza. La luz de la lámpara de noche estaba apagada, y solo el tenue resplandor de la farola de la calle se colaba por las persianas, creando sombras suaves en la habitación. El silencio entre ellos era pesado, no incómodo pero sí cargado de pensamientos no expresados, y cada uno se sumió en sus reflexiones sobre lo que les esperaba con el inicio de la semana. Miguel, con los ojos fijos en el techo, no podía evitar pensar en la nueva dinámica que había surgido entre él y Laura durante este viaje. Las imágenes de ella en topless en la playa, las fantasías compartidas en la cama, la escena en las dunas, y su confesión sobre su jefe giraban en su mente como un carrusel que no podía detener. Siempre había sabido que tenía un lado morboso, pero este fin de semana había llevado eso a un nivel que no esperaba. La idea ...
... de que otros desearan a Laura, de imaginarla con otro mientras él miraba, lo había excitado más de lo que podía admitir sin sentirse un poco avergonzado. Pero también lo hacía dudar. ¿Era esto algo que podían explorar juntos sin que se les fuera de las manos? ¿Era algo que Laura realmente quería, o solo se había dejado llevar por el calor del momento? Y luego estaba lo de su jefe; la sola mención de que alguien en su trabajo la miraba de esa manera había reavivado su deseo, pero también lo preocupaba. No quería que ella se sintiera incómoda, no quería que sufriera, pero no podía negar que la idea lo ponía a mil. Mientras su respiración se volvía más lenta, al borde del sueño, se preguntó cómo abordar esto en los días venideros. Quería hablar con Laura, ser honesto sobre lo que sentía, pero temía asustarla o empujarla más lejos de lo que ya estaba. La semana que empezaba al día siguiente sería un desafío, no solo por el trabajo en la fábrica, sino por cómo navegar esta nueva faceta de su relación, este terreno desconocido que los emocionaba y los asustaba a partes iguales. Laura, tumbada de lado con las manos bajo la almohada, sentía un nudo en el estómago mientras pensaba en lo que le esperaba al día siguiente en la oficina. El viaje a Garrucha había sido un respiro, una burbuja temporal donde había podido, aunque fuera por momentos, dejar atrás el peso de Carlos y lo que había pasado. Pero ahora, de vuelta en casa, la realidad la golpeaba con fuerza. Sabía que el lunes ...