1. Pagando una deuda al hombre que más odia a mi esposo – Rompiendo Límites


    Fecha: 04/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... le gustaban y las estrujó. Ahora movía sus caderas nuevamente al ritmo que el deseaba dentro de mi ano. «Ufff, que culoooooooo, no puedo más, no puedo más!!” Nuestros gritos de dolor y placer se funcionaron mientras Raúl tenía un fuerte orgasmo y me llenaba de leche por dentro con sus últimas embestidas para después dejar caer su cuerpo sobre el mío. Luego de recuperar un poco el aliento, en la posición en la que estábamos, Raúl se acercó a mí oído y susurró: «Luis jamás sabrá lo rico que se siente el ano de su propia esposa… Porque desde ahora tu culo es mi propiedad Maribel». Completamente agotada solo alcancé a susurrar en respuesta: «Lo sé».
    
    ………………………..
    
    2) TRAS LA CORTINA.
    
    Pasaron varias semanas… Raúl parecía encontrar cada vez más maneras de usarme y humillarme. Pero al menos mi marido poco a poco le había ido pagando el dinero que le debíamos. Lo malo es que no podía evitar sentir que era como si mi marido le estuviera pagando a Raúl por cogerme y aún faltaba mucho. Pero sabía que no sería para siempre, además, no había tanto problema mientras todo sucediera dentro de los muros de su casa y nadie se enterara… Al menos eso pensé.
    
    Un día, pocos minutos después de que mi marido y mis hijos salieran de casa escuché el timbre. Me puse una bata ya que estaba por bañarme y fuí a abrir. «Seguramente a mi marido se le olvidaron sus llaves de nuevo, o quizá a uno de mis hijos se le olvidó algún libro o cuaderno» pensé. Pero al abrir la puerta, casi tropiezo de la ...
    ... sorpresa… «Hola Maribel, no me invita a pasar?» Raúl estaba parado en la entrada de mi casa. Invadida por el pánico de que alguno de mis vecinos lo vieran, lo tomé de la mano y lo jalé dentro de mi casa cerrando la puerta antes de que alguien pasará por ahí. «¿Que te pasa?!» Le dije molesta, «Me tienes que esperar en tu casa y yo voy a limpiar y a… a hacer lo que me pidas, pero no puedes venir aquí!!». Con el mismo tono burlón que lo caracterizaba, Raúl me respondió que ya sabía que mi casa se quedaba sola en las mañanas y estaba ahí para, como él mismo dijo: «cogerse a la mujer del pendejo Luis en cada habitación de su casa»
    
    «Olvídalo, que tal si mi marido regresa de improviso o si algún vecino viene a…» , «Quien va a estar veniendo?!» Me interrumpió, justo antes de agachándose y comenzar a chupar y mordisquear mis pechos. «Mmmmh mmmh Mmmmh! Además, mirese… Mmmmmh mmmh… Ya desnuda para recibir al vecino favorito de su marido, mmmmh mmh mmmh». En ese momento, al escuchar nuestras voces, Max el perro de mis hijos se acercó a olfatearnos. Raúl se agachó y con mucha confianza lo acarició y dijo: «Aah hola amigo! Que tal! Vengo a cogerme a la mamá de tus dueños, pero no les vayas a decir eh!». En ese momento deseaba con todas mis fuerzas que Max fuera un perro agresivo y lo mordiera justo en el cuello… Pero lamentablemente no hizo más que mover la cola e intentar jugar con Raúl para después irse al patio de nuevo.
    
    Al levantarse Raúl se empezó a quitar la ropa hasta quedar ...
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