1. Pagando una deuda al hombre que más odia a mi esposo – Rompiendo Límites


    Fecha: 04/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... desnudo. «Nunca pensé entrar a casa de Luis, está muy bonita, pero se ve grande… Deme un tour Maribel, pero agarreme para que no me pierda». Resignada traté de tomar su mano para hacer lo que me pedía, pero en ese momento él, agarrándome de la muñeca llevo mi mano a su miembro que ya estaba duro como piedra. «Así mejor… Ahora a su cuarto». Agarrandolo del pene lo llevé hasta mi cuarto donde estaba mi cama aún sin tender y donde hace muy poco, mi marido y yo dormíamos juntos. Cómo sabía lo que pasaría ahora solo dije «Espera, tengo que cambiar las sábanas». Pero abrazándome por detrás para detenerme, llevando sus manos a mis pechos y frotando su miembro entre mis nalgas, me dijo al oido: «Quieta Marbel… Te voy a coger en la camita de tu marido y vas a dejar las mismas sábanas aún después de que me vaya para que el cabrón de Luis se duerma está noche aquí también. ¿Entendiste?»
    
    Raúl se recostó en un lado de la cama, justo el lado donde mi marido duerme. Posiblemente adivinó al ver que en el buró de ese lado solo había un par de lociones masculinas y una foto de mi familia en la playa de hace unos años. «Venga Maribel, a desayunar!» dijo tomando su miembro y sacudiéndolo para que se lo chupara mientras tomaba la foto del buró. En segundos, ya estaba mamando el miembro de Raúl en la cama de mi marido mientras el veía y hablaba de la foto. «Uffff joder, que boquitaaaa. Ya se la puedes meter toda Maribel!! Quién diría que la esposita tan decente de esta foto se volvería una ...
    ... experta mamando verga, Ufff!». Comencé a chupar más y más rápido y profundo… Quería hacerlo venir para que se fuera rápido, pero casi a la fuerza me empujó y me la sacó. «Uuy tranquila Maribel, yo sé que te encanta mi verga pero no quiero acabar tan pronto.» Luego me ordenó recostarme boca abajo para subirse encima de mi y meter su miembro en mi vagina. «Aaaaaah siii, mira Luis, mira lo rico que me cojo a tu esposita en tu cama, siiii» decía mirando la misma foto.
    
    Luego de varias embestidas, Raúl se incorporó y me hizo ponerme en 4, y ahora con mayor facilidad, metió su pene duro en mi ano. Luego de varias semanas de ser usada de la misma manera, mi cuerpo y mi ano ya estaban más acostumbrados pero aún sentía suficiente dolor para hacerme gemir… «Aaaah aaah aah aaaah aaaah aay aaah ayyy aaay aah». Raúl que normalmente dura mucho más no pudo con tanto morbo de cogerme sobre la cama de mi marido y frente a él (aunque sea en foto) y se corrió dentro de mí relativamente rápido. «Listo… Por favor vete!» Le dije. «¿De que habla Maribel?» me respondió «le dije que me la iba a coger en cada cuarto de la casa y y no me pienso ir hasta cumplirlo!» Y así fué.
    
    Primera y única vez que me sentí agradecida de la habilidad que tenía Raúl de recuperarse rápidamente después de venirse. Después de salir de nuestro cuarto, enteramos a la habitación de mis hijos donde me ordenó ponerme boca arriba con mi cabeza colgando del borde de una de las camas para cogerme la boca, con sus huevos ...
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