1. Economista y prosti: Mi marido, papá y mi suegro, como nunca


    Fecha: 10/09/2026, Categorías: Incesto Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos

    ... encantaría! Y mientras lo piensan, nos vestimos un poquito y cenamos.
    
    Fui al vestidor a ponerme una tanguita y un babydoll rosados, desde luego transparencia total; mientras ellos se vistieron con sus boxers y camisa o camiseta simplemente.
    
    Cenamos, nos reímos, comentamos acerca de la sorpresa, nos desafiamos a conseguir uno similar pero no artificial sino humano. Logramos “enfriarnos”.
    
    Luego de la cena, sin siquiera hablarlo, nos refrescamos, higiene bucal y nos fuimos sin siquiera planearlo rumbo al dormitorio.
    
    Ni fue necesario pedirlo, al llegar se iban desnudando nuevamente. Y yo pensaba que hacer, no lo había pensado ja ja. Y me acordé de una vieja película de Sofía y Marcello, repetiría lo de Sofía, pero mucho mas atrevido.
    
    Los besé a los tres y les dije que ya volvía. Me fui al vestidor, me coloqué medias y portaligas (liguero) negros, tanga y corpiño haciendo juego, zapatos de taco muy altos también negros… y en el celular puse música adecuada a striptease.
    
    Ustedes se lo imaginan.
    
    Mi striptease fue lento, con muchas sonrisas, aplausos cada vez que terminaba de sacarme alguna prenda. Me encantó ver como sus pijas pasaban de semi erectas a “cilindros de piedra” mientras avanzaba mi actuación. Y llegó el momento esperado por todos: -¡Soy vuestra puta, aprovechen!
    
    De espaldas en la cama, aquello fue un torbellino de lenguas y manos sobre mi cuerpo. A veces se turnaban o se cedían el lugar, a veces se chocaban. Mi boca no daba abasto a besarlos ...
    ... recibir su saliva, enredar las lenguas. Mi concha era un lago de salivas. Mis tetas estaban enrojecidas de tanto que las manoseaban, igual que mi culo.
    
    A veces alguna verga se acercaba a mi boca y era meticulosamente chupada y lamida, pero sin hacerlos acabar.
    
    Cuando tomamos un respiro, dije: “venga papá” y lo hice colocarse al borde de la cama con las piernas apoyadas en el piso. Me metí su verga hasta el fondo, de espaldas a él, y con cuidado incliné mi torso hacia atrás para que él me sostuviera con sus brazos, mis piernas caían sobre las de mi padre
    
    -No se mueva todavía, le dije. Y Tommy le dijo a su padre: “ahora vos papá”.
    
    Tomás entendió de inmediato. Se puso inclinado sobre mi, un pie sobre la cama, y puso si verga en la entrada de mi concha, encima de la verga de mi papá. Empujó y empujó, yo sé que gritaba pero no recuerdo que gritaba. Me dolía y me gustaba. Y al final entró.
    
    -¡Muévanse! ¡Los quiero los amo!
    
    Mi papi poco y nada podía moverse, pero algo lograba, Tomás sí lograba un mejor vaivén. Yo les pedía: “mas pija mas pija” “leche, quiero leche, quiero que me llenen”. Y allí Tommy completó el ciclo y dejó de pajearse para meterme la verga en la boca. La acabada de papá llegó primero, luego la de Tomás y me sentí no se si en el paraíso o en el infierno. Golpes de leche en mi concha que me llenaban, y eran de mi padre y de mi suegro, sus pijas todavía dentro de mí cuando mi marido me llenó la boca de esperma. Tragué todo lo que pude, algo se resbaló ...
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