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Amigos con derechos: Paulita Arteche
Fecha: 13/09/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: El Negro, Fuente: TodoRelatos
... despertar sospechas, ella informó a sus amigas que viajaría el sábado al atardecer rumbo a su casa y yo que me juntaría con amigos en una casa para compartir un asado. Pidió turno temprano en la peluquería para recortarse el cabello y turno con la depiladora para hacer lo mismo pero en sus zonas íntimas. A las 18 horas, su servicio había concluido, pidió a mi madre que me permitiera pasar por su departamento a buscar sus cosas y la llevara a la terminal de micros, su pasaje era para las 19:30. Contando con la aprobación, informé que después de dejarla en la terminal me iría a casa del organizador de la juntada y volvería en la madrugada. El plan funcionó de maravillas. Cuando subimos al auto, hicimos un choque de manos felicitándonos mutuamente y nos pusimos en marcha rumbo al departamento. Llegamos y ya tenía todo preparado, bolsos y la ropa que usaría en el viaje. Se aseguró de dejar todo cerrado, acomodamos el equipaje en el baúl y pasamos por un supermercado a buscar algunas cosas que ella necesitaba. Paula: ya vengo, me demoro nada. Así lo hizo, volvió al auto con una bolsa en su mano que colocó en el asiento trasero. Paula: ahora si nenito, vamos al telo (albergue transitorio). Elegimos uno que estaba en las afueras de la ciudad y esperamos para entrar que no hubiese otros vehículos cerca. Cuando enfrentamos la ventanilla de ingreso, abrí la ventanilla y fue ella quien solicitó la habitación. “Pernocte hasta mañana a las 5, en habitación especial ...
... con cochera, por favor” le indicó al operador de turno. “Habitación 28, al final del playón” fue la respuesta de una voz casi metálica. Ella sacó dinero de su cartera y abonó el importe correspondiente. Paula: esto es algo que yo quería para despedirnos antes del viaje, por eso elegí habitación y me hago cargo del costo. Alejo: No debías hacerlo, era a medias. Paula: para nada, vamos, ocupemos la habitación. La puerta de acceso a la cochera estaba abierta, ingresé el auto y bajé a cerrarla, mientras ella bajaba con la bolsa del súper y entraba a la habitación. Encendió una luz y observó el equipamiento. Depositó la bolsa sobre una mesa, se quitó el calzado y caminó hasta la cama, se sentó en ella y se sacudió para comprobar si era blanda. Paula: la vamos a pasar genial, losa radiante y cama muy cómoda. Pero primero hay que prepararse, vamos a darnos una ducha que todavía tengo algunos pelitos que quedaron tras el corte y algo de crema que usó Silvia en mi conchita. Se empezó a quitar la ropa y colocarla en una bolsa plástica que sacó de las compras. Quedó solo con una bombacha blanca y ajustada, algo más grande que las que usaba siempre. Paula: vamos Ale, acompañame a la bañera, desnúdate. A diferencia de ella, dejé la ropa desparramada en el suelo en un rincón y la seguí al baño. Primer sorpresa: la bañera tenía hidromasaje y una ducha apartada por un acrílico para que se usara antes de pasar a la principal. Paula llevaba en la mano un pote de crema ...