-
¿Has dicho que te folle el culo, tita?
Fecha: 15/09/2026, Categorías: Incesto Autor: Quique, Fuente: TodoRelatos
... han follado alguna vez de pie, tita? -Quedamos en que la mamada era lo último que íbamos a hacer, pero bueno, por un polvo más no va a pasar nada. Divina se puso de espadas a la pared, Darío le levantó la pierna izquierda cogiéndola por el juego y se la metió hasta el fondo del coño. Divina le echó las manos a la parte de atrás de la cabeza de su sobrino y lo besó con lengua, lo hizo lentamente y dulcemente, lentamente y dulcemente la folló él. A medida que los besos se iban haciendo más apasionados, más rápido le iba dando. Y cuando ya las babas de las bocas caían a piso, comenzaron a caer las babas del coño. A punto de descargar, Divina miró a los ojos a su sobrino, le apretó el culo contra ella, y le dijo: -Me corro, Darío. Darío, viéndola con los ojos vidriosos y convulsionándose, se corrió dentro del coño de su tía. Al correrse las piernas le empezaron a temblar, quedo sin fuerzas y dio con su culo en el piso. Al acabar de correrse Divina le dio una mano para que se levantara y le dijo: -Vamos a dormir. II Divina llegó a casa de la peluquería, cerró la puerta del piso detrás de ella, fue directo a la cocina y se zumbó un vaso de zumo bien fresco, luego se fue a su habitación, se quitó la ropa, se quitó los zapatos, empezó a sentir sueño, bostezó, y dijo: -¡Qué sueño me está entrando! Se quitó las bragas blancas, se puso otra de color azul, una camiseta de color blanco y se fue a la sala de estar. Se sentó en su sofá favorito, cogió uno de ...
... los cojines con fundas blancas de piel, se acomodó y puso su cabeza sobre él, encendió la televisión con el mando a distancia y en segundos se quedó dormida. Despertó desnuda, con los ojos vendados, amordazada y muy caliente. Supuso que le habían dado algún tipo de afrodisiaco. Su cuerpo y sus brazos estaban atados al sofá. Algo aturdida, escuchó música que estaba más alta de lo normal. Salía de un iPhone que estaba sobre un mueble y que obviamente no veía. Enfrente de ella estaba un joven de ojos negros, cabello castaño, alto, moreno y delgado, que poniendo una voz que no era la suya, le dijo: -Te voy a hacer una pregunta y de tu respuesta dependerá lo que te pase. ¿Dónde guardas el dinero? Divina, que estaba temblando, farfulló algo que el ladrón no entendió. -Si chillas será lo último que hagas en esta vida. Le quitó la mordaza, y ahora si la iba a entender. -No tengo dinero en casa. -Sabemos quién eres y lo que haces, por eso buscamos tu parte del dinero del último atraco. -Te has equivocado de persona. No le hizo ni caso. -¡O cantas o te asfixio! Le apretó el cuello hasta casi ahogarla. Al soltarla le dijo: -La próxima vez no paro. Divina estaba muy asustada y al mismo tiempo muy excitada. -Ya te he dicho que no tengo dinero. Apareció en escena un chico rubio, era un poco más bajo que el moreno, tenía el cabello cortito, los ojos azules, un cuerpazo y no era guapo ni feo. También puso una voz que no era la suya. -No he ...