1. Ducha caliente


    Fecha: 16/09/2026, Categorías: Masturbación Autor: Selene, Fuente: CuentoRelatos

    ... lubricado y finalmente me animé a bajar. El glande del dildo abrió mi culo, la sensación me dejó sin aire, hice unos pequeños movimientos de sube-baja para estimular mi ano únicamente con la puntita, después fui bajando aún más, haciendo que el dildo me penetrase hasta el fondo del recto, sin prisa, pero sin pausa.
    
    Cuanto más entraba más me excitaba, cuanto más sentía el juguete dentro de mi más me sentía caliente. No paré, deseé que no se acabase, deseaba que me abriese por dentro. De tanto desear no me percaté de que terminé tocando suelo con mis nalgas. “No puede ser” pensé impactada “los 30 cm”. Si, conseguí meterme los 30 cm enteros en mi culo.
    
    Hasta ese momento solo me metía 25 cm y un poco más, no me animaba a más ya que no era capaz, sentía que mi culo decía “hasta aquí”. Pero después de hacerlo tantas veces al parecer si pude, tenía 30 cm de mi recto ocupado por ese dildo. Me puse aún más caliente sabiendo esto, comencé a botar apasionadamente chocando mi culo en el suelo, sintiendo como el dildo me penetraba y destrozaba el culo con cada sentón.
    
    Subía hasta la punta y bajaba rápidamente hasta tocar el suelo y así repetidamente. El agua caía sobre mi nuca y se deslizaba por toda mi espalda hasta llegar a mis glúteos, mis tetas, con mis pezones erectos, no paraban de rebotar, el agua chapoteaba con cada sentón y no pude aguantarme los gemidos. Me sentía increíble.
    
    Durante mi animada follada también empecé a meterme los dedos hasta el fondo del coño, ...
    ... estaba mojado y caliente, no me costó nada deslizar mis dedos hasta el interior ya que de por sí estaba mojado y no solo por el agua de la ducha sino por mis propios fluidos que brotaron debido al éxtasis. Los dedos en el coño y el dildo en el culo eran una combinación maravillosa, tan así que tuve un orgasmo sumado a un squirt a presión que disparé al suelo. Rendida me saqué el dildo del culo y me senté un rato para descansar. Tenía los músculos del ano tensos, y el culo un poco abierto. ¿qué iba a ser lo próximo?
    
    Agarré el dildo y lo pegué a la pared de la ducha a la altura de mi culo, lubriqué de nuevo el juguete, me enculé hacia el dildo y empujé hacia atrás lentamente para ir metiéndomelo hasta el fondo, pero esta vez de pie. De nuevo pude metérmelo entero, y de nuevo emocionada comencé a empotrarme a mí misma (si es que puede decirse así) con el dildo pegado en la pared. Mis nalgas chocaban violentamente contra la pared, me agarraba a las paredes para no perder equilibrio y poder mantener el ritmo, sentía como el juguete se curvaba dentro de mi para adaptarse a la forma de mi recto, sentía mis piernas temblar mientras el agua se deslizaba por toda mi erótica figura.
    
    No podía más, estaba jodidamente cachonda. Comencé a meterme los dedos al igual que antes, mis cuatro dedos taladrándome violentamente hicieron que no tardase en expulsar un potente squirt y soltar un pequeño grito de placer que intentaba retenerlo durante todo el acto. Me quedé un rato parada, con el dildo ...