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Con Sonia en el auto
Fecha: 16/09/2026, Categorías: Hetero Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos
... aire. Me agaché y comencé a besarlas. Desabotoné mi pantalón y lo bajé un poco para que ella pudiera tocarme la pinga sin dificultad. Ella la tomó sin dudarlo y yo metí mi mano dentro de su pantalón para tocarle la conchita, que ya estaba bien húmeda. Seguía chupándole las tetas mientras nos masturbábamos mutuamente, sentí como su respiración se aceleraba y como se venía. Me separó de sus tetas y se agacho para meterse mi pinga en la boca, me dio una mamada muy rica, hasta que sentí como estaba a punto de venirme. Jalé su cabeza y comencé a masturbarme para dejar salir mi leche y manchar el asiento de adelante. Me miró a los ojos y nos besamos. Luego de eso nos acomodamos la ropa y se recostó en mi hombre, la abrace y nos pusimos a ver la película, la cual nunca llegamos a entender, ya que nos perdimos gran parte de ella. Cuando terminó la película, salimos rápidamente, por el miedo de que alguien se diera cuenta del desastre que habíamos dejado. Salimos y nos fuimos en el carro, todavía acelerados por lo que acababa de suceder. -Nunca había hecho algo así –me dijo, un poco avergonzada. -Yo tampoco, pero fue genial. Me encantó –le dije mientras manejaba aun sin rumbo. -¿Qué quieres hacer ahora? –me preguntó. -Me gustaría terminar lo que iniciamos –respondí con unas ganas increíbles de hacerle el amor. -¿Adónde vamos entonces? -Podemos ir a un hotel, o si quieres acá en el carro. -¿Acá? Pero, ¿y si nos ven? -Nos vamos a un sitio ...
... escondido. Un amigo una vez me comentó que había ido con una chica a un lugar, cerca de la playa. Un lugar oscuro, por donde no pasaba mucha gente. Le comenté y nos fuimos para allá. Cuando llegamos, estacioné el carro y lo apagué. Me acerque a ella y la bese apasionadamente. Tiré el asiento para atrás, para tener más espacio y lo recliné. Ella se subió encima mío y comenzó a besarme. Estábamos muy calientes. Le saqué el polo y me quedé observando esas hermosas tetas. Las besé, ella gemía. Comenzó a frotarse con mi pene, aun vestidos. Mi pene se puso duro al instante. Se levantó, se sentó en el asiento del copiloto y se sacó el pantalón. Yo hice lo mismo. Me coloqué el preservativo y ella se volvió a subir encima mío. Agarró mi pene, lo colocó en la entrada de su conchita y se sentó introduciéndolo todo de golpe. Comenzó a cabalgarme a gran velocidad. Se movía muy bien. -Vamos atrás –me dijo, levantándose. Al intentar ir al asiento de atrás, pasó por encima de mí, frotando su húmeda conchita por encima de mi polo, cuando estuvo cerca de mi cara, la agarré y no la dejé moverse. En esa posición, comencé a besarle la concha, comenzó a gemir un poco más fuerte. En un movimiento felino, se giró y quedamos en un 69 perfecto. Yo seguía lamiendo su conchita y ella me comenzó a chupar la pinga. Después de un momento, se levantó, y se fue al asiento trasero. La seguí, levanté el asiento del piloto y me senté en el asiento de atrás. Ella me dio la espalda y una vez más se sentó encima ...