-
ABRIENDO LAS ALITAS 13
Fecha: 17/09/2026, Categorías: Gays Autor: Martian25, Fuente: SexoSinTabues30
... había forma de volver a vernos. No pude contener mi llanto. David se acomodó junto a mí sollozando quedito, puso su mano sobre mí pecho y ya no dijo nada. Luego de unos minutos me puse de pie repentinamente, tomé mi mochila y empecé a caminar a prisa rumbo a la parada del autobús, como loquito, llorando en silencio, reclamándole a la vida el por qué me pasaban estas cosas. Cruzaba una zona del parque con muchos árboles cuando me alcanzó David. –No te vayas todavía, quiero decirte otra cosa. –¿Qué? –contesté bruscamente. –No te enojes, no te vayas así –suplicó con esa carita de niño travieso que tanto me gustaba. Colocó su brazo sobre mis hombros y caminamos juntos hasta una zona de descanso donde nos sentamos en una banca. –Voy a hacer una fiesta en mi casa y quiero que nos veamos ahí.. –¿Te da gusto que ya no nos vamos a ver? –reclamé. –No seas menso. Me contó que sus padres estarían fuera de la ciudad por varios días arreglando cosas para el viaje y que él y su hermano René estarían solos el fin de semana. Dijo que le había platicado a su hermano de nuestra amistad. Le dije que tendría que inventar algo para lograr que me dieran permiso, y que no podría quedarme muy tarde. –Tengo una idea –dijo con entusiasmo. –Es el día de la última excursión del club, en vez de ir a la excursión nos vemos en mi casa y te quedas hasta el domingo. Mi diablillo dijo que la oportunidad de dormir en su casa, tal vez en su cama y con él, era algo que no ...
... podía despreciar. Mi corazón empezó a latir más rápido y mi pene dio un brinco, pero no estaba seguro de poder ir. –Vas a estar con tu novia y no me va a gustar. ¿Para qué voy? –Ya no tengo ninguna novia… solo a ti. Ándale, la fiesta es para nosotros. –¿Si, aceptas? ¿sí? –dijo en voz baja muy cerquita de mi cara. No contesté, David limpió las lágrimas de mis mejillas y me sonrió. Mi dicha era tan grande como mi tristeza…que raro suena eso. Acepté pedir permiso y en cuanto llegué a casa empecé la labor de convencer a mis padres de que me dejaran ir al “último campamento del club”. Al día siguiente David me dijo que tenía todo listo para que me quedara a dormir en su casa. Tendría que aplicarme más para lograr el permiso de mis padres. El resto de la semana me aseguré de portarme como “niño bueno”, de llegar temprano, de no contestarle feo a mis padres. Al fin, mis padres aceptaron. La conexión más fuerte que puede unir a dos personas es el amor. ¿Dormir con él? Aghhh…agonía de amor. Los gavilancitos revolotean juntos, alto, muy alto. Y al fin, mi sueño se hizo realidad. El sábado salí muy temprano de casa. Para que mis papás creyeran que iría a la excursión llevaba mi mochila con un cambio de ropa, un pants para dormir, mi cepillo de dientes, una gorra para protegerme del sol, algo de comida y otras cosas más. No había planeado a dónde iría tan temprano y solo se me ocurrió irme directo a la casa de David. Llegué como a las 9 de la mañana. Toqué ...