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El centro del deseo
Fecha: 18/09/2026, Categorías: Gays Autor: nonoyrocio, Fuente: TodoRelatos
... lo giró, dejándolo a cuatro patas justo donde él había estado segundos antes. Lo tomó con fuerza por las caderas y le clavó la verga sin contemplaciones. El rubio lanzó un gemido ahogado mientras su cuerpo era tomado con rudeza. La escena me paralizó de morbo. Quise mirar más, pero María me tiró del pelo hacia atrás, sacándome del trance. —Ahora es tu turno, Robert… cabalgalo. —¿Qué? —Al rubio. Sentátelo encima. —Su tono era autoritario, decidido—. Ese rabo lo querés, ¿no? Me quedé en silencio. Miré la polla del chico: dura, gruesa, larga. Impresionaba. Me mordí el labio, dudando. María lo notó. Se agachó detrás de mí y con sus dedos húmedos empezó a dilatarme con cuidado, con oficio, preparándome para algo más grande. —Tranquilo… te lo abro bien. Vas a ver lo bien que entra. Y sí. Lo hizo. Me abrió como sabía. Me dejó listo. El rubio se tumbó de espaldas en la arena, se la sacudió un poco, me miró con esa mezcla de deseo y desafío, y abrió los brazos. Me subí encima. Despacio, temblando, dejé que la punta me rozara… ...
... luego me senté, poco a poco, sintiendo cómo ese tronco se abría paso dentro de mí. Jadeé fuerte, me apoyé en su pecho, lo miré a los ojos. María, de pie a mi lado, me acarició la nuca y me acercó su rabo húmedo. —Ahora chupala… sin dejar de cabalgar. Y así lo hice. Empecé a subir y bajar sobre la polla del rubio, sintiendo que me desgarraba de placer, mientras le mamaba la polla a María como un perro hambriento. Mi cuerpo se movía entre los dos, recibiendo, dando, tragando. Los gemidos a mi alrededor subían de tono. Volví a girar la cabeza un instante y vi al maduro gritar. Estaba completamente dentro del chico rubio, dándole con todo, y de repente se corrió con violencia, gimiendo al vacío, su semen salpicando el culo del chaval. Esa imagen me hizo perder el control. Entre las embestidas del rubio bajo mí y la boca llena del sabor de María, sentí cómo el orgasmo se acumulaba en mi vientre. Estaba siendo follado por dos sitios a la vez. Mi cuerpo era solo un canal de placer, húmedo, lleno, tembloroso. Y eso… solo era el principio.