1. Acepto buscar a un tercero 1ra parte


    Fecha: 18/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Lujuria, Fuente: TodoRelatos

    ... con ese coño, ya no empapado, más bien ahogado de jugos. Así que salpicaba con cada embestida; ya el cuarto olía a sexo fuertemente y el calor era fuerte, así como el sudor en sus cuerpos que rápidamente estuvieron mojados. Les puedo asegurar que fácilmente los vecinos podían escuchar sus gemidos. En ese momento fue algo tan bestial que no aguanté más y me corrí tan salvajemente, aventando todo mi esperma al piso, pero no se me quitaba lo duro y lo caliente, por lo que seguía con mi masturbación y me volvía a correr nuevamente. Cuántos yo iba por mi quinta corrida consecutiva, los gemidos de ellos empezaron a hacerse más profundos y se empezaron a notar más y más, hasta que los dos alcanzan un orgasmo brutal y gimen al unísono mientras se quedan abrazados entre los espasmos de sus cuerpos para descansar, silenciosamente, abrazados, y Liz encima de Tony, quedándome en esa posición algunos minutos En los cuales esa verga no disminuía ni un poco su tamaño, yo super satisfecho y agotado observo cómo mi esposa comienza a levantarse y subir bastante para poder sacarse la verga que al salir de su colo y caer al cuerpo de Toni de inmediato un resto grande de semen cae; era una cantidad enorme, un charco completo, igualando lo que yo saqué en mis 5 corridas. Más equivocado estaba cuando mi esposa, al ir resbalando, le empieza a salir y escurrir por sus muslos más semen, y seguía saliendo y escurriendo. Era exquisito y sorprendente la cantidad de leche que eyaculó al interior de mi ...
    ... esposa y no paraba de salir. Eso me excitó bastante e inmediatamente me subo a la cama y en posición de misionero le meto de golpe mi verga a mi esposa. Ella, aún caliente, reacciona a eso y empezamos la coge salvaje y en cosa de algunos segundos estaba desbordando mi sexta corrida. Esa sensación que sentí con el coño super lubricado y no sentir la presión de antes por la recién cogida que le dieron se sentía muy guanga y eso me hizo acabar de inmediato, pero en mi esposa se le había subido la calentura nuevamente, por lo que mientras ambos estábamos recostados, ella frotaba su colo embarrando la leche de ambos en toda su vulva y empezaba a masturbarse. Entre cerrar los ojos con suspiros y gemidos, cosa que a Toni le caló que ella estuviera aún así y que fuera tan sexy y caliente, así que de inmediato él se sube encima de ella y ahora era él quien le introducía otra vez la verga de misionero, poniéndose duro nuevamente y empezando ambos a mover sus caderas y nuevamente a valorar el cuarto. Yo, encontrándome ya muy agotado y demasiado satisfecho, mi verga ya le era difícil responder y se encontraba flácida, aunque me encontraba tan caliente y al mismo tiempo una sensación de celos me recorría la cabeza, lo que empezó a provocarme las ganas de salir del cuarto. Por lo que levantarme me salgo a la cocina cerrando la puerta tras de mí y sentándome un poco, no tardé en escuchar los ruidos de la cogida, que eran los gritos y gemidos de ambos y el azote que daban esas palmas grandes y ...
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