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Entre el Deber y el Placer 5
Fecha: 22/09/2026, Categorías: Incesto Autor: amandanenasexy, Fuente: TodoRelatos
... recordaba las miradas de mis hijos durante el día. Mis manos comenzaron a pasar por mi cuerpo casi sin que me diera cuenta. Primero sobre mis pechos, acariciando los pezones duros a través de la camisa, luego descendiendo por mi vientre, hasta llegar al borde de la tanga. —Mmm…— gemí, arqueándome levemente, empecé a gemir mas fuerte con la intención de que Gabriel me espiara nuevamente. Fue entonces cuando escuché pasos en el pasillo. Abrí los ojos y vi la silueta de Angel en la puerta, me quedé sorprendida que fuera él pero sus ojos brillaban en la oscuridad. No hizo ningún movimiento para esconderse. Al contrario, se quedó allí, observándome mientras yo me tocaba. Nuestras miradas se encontraron, y algo en su expresión me hizo sonreír. Con un movimiento deliberado, bajé la tanga lo suficiente para que pudiera verme, mis dedos se deslizaron sobre mi vagina húmeda. Angel no pudo resistirse. Con manos temblorosas, se bajó el pantalón de pijama, liberando una erección impresionante. —Dios…— susurré, admirando su tamaño. Él comenzó a masturbarse frente a mí, sus ojos clavados en mis pechos, que ahora sacudía levemente con cada movimiento de mis dedos. —Amanda… mamá…— gemía, acelerando el ritmo. Yo me dejé llevar, arqueándome pero con una mirada le invité a pasar a mi habitación, el entendió perfectamente e ingresó ...
... lentamente y cerró la puerta de forma tímida. —mamá… mmmm… estas hermosa— decía con voz entrecortada. Me sorprendió el ver el tamaño de su miembro, totalmente erecto y apuntando hacia el techo. —Sí… así…— jadeé, mientras me acariciaba suavemente. —mamá… quiero ver tus tetas— entre jadeos y sus palabras parecían suplicas desesperadas. Lo pensé un poco pero el calor y la excitación pudieron más que mi moralidad quebrantada, me quité la camisa dejando mis pechos al aire, mis pechos aún se mantenían firmes y grandes con los pezones rozados duros y también apuntando al techo. Angel quedó sorprendido con la boca abierta, no podía creer lo que el veía, no se si fue mi imaginación pero por un momento vi que su miembro había crecido un poco más, sin perder el tiempo empezó a masturbarse mas rápidamente —Sí… mamá… siiii… mami… aaahhhh— gemidos fuertes mientras su mirada estaba clavada en mis pechos desnudos. Ángel no duró mucho. Con un gemido ahogado, se corrió, disparando su semen sobre mis pechos desnudos. Me quedé quieta, sintiendo cómo el líquido cálido se esparcía sobre mi piel. Angel me miró con una mezcla de asombro y culpa, pero antes de que pudiera decir algo, salió de la habitación, dejándome sola con mis pensamientos. Me limpié lentamente, sonriendo para mí misma.¿Qué habría pensado Gabriel si hubiera visto esto?