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Seis Hombres
Fecha: 29/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... rostro y lo miró a los ojos. Su voz flotó en la habitación como un veneno lento, disfrazado de amabilidad. No era una pregunta. Era una trampa. La niña asintió, casi sin querer. No por aceptación, sino porque el cuerpo, ante ciertas figuras de poder, responde antes que la mente. Y él lo sabía. El General extendió su mano izquierda, la bajó delicadamente hasta su vagina La tomó como si fuera de cristal, pero su gesto era definitivo. La sostuvo allí, apenas unos segundos, lo justo para marcar territorio. Su pulgar se introdujo con una lentitud insoportable. No la besó. Ni la soltó. Solo miraba su reacción. —No voy a hacerte daño —dijo—. Pero quiero saber hasta dónde puedes llegar. La frase cayó como un susurro entre los muebles viejos. No era amenaza ni promesa. Era una prueba. Un anzuelo. Y en ese instante la niña apretó los labios. No dijo nada. Su pequeña mano apretó la de él mientras el dedo comenzaba a entrar y salir cada vez con mayor velocidad. Entonces, sin cambiar el tono de su voz, añadió: —No te preocupes. El general se apoderó de ella, y ella lo permitió. La fue bajando hasta que la punta de su verga hizo contacto con su lastimada vagina y la penetró se un solo golpe. La niña se quejó, pero no lloró No porque no quisiera. No porque no supiera lo que estaba pasando. Lo permito porque sabía que si lloraba, ahí dentro, con la puerta cerrada y Manrique del otro lado fingiendo no escuchar, era exponerse a perder más que el ...
... cuerpo. Era perder la oportunidad de salir viva. Sus manos se entrelazaron alrededor del cuello del General y solo dejó que su verga entrara y saliera a gran velocidad de su interior, como si el tacto delicado hubiese sido reemplazado por la violencia muda que llenaba el aire. No hubo gritos. Solo fuerza. Solo una coreografía en la que aquella niña era la figura inmóvil y él, el único que marcaba el ritmo. La sensación de ser llenada por un liquido viscoso la sorprendió, de pronto la había invadido un calor que ardía mucho más que antes. El general la alzó lo suficiente para que su verga saliera de ella y luego, lentamente la deslizó hasta el suelo, aprovechando para rozarle la verga llena de semen y sangre por su cuerpo y su rostro. La niña cayo al suelo, incapaz de mantenerse en pie, como Manrique había dicho, se sentó abrazando sus rodillas en el suelo Meses después, cuando el General murió, muchos lo lloraron. Muchos repitieron su nombre con honores, con medallas, con discursos de “patria” y “valentía”. La niña también se había enterado de su muerte, pero ella sentía que, aún muerto, seguía hablándole en la cabeza. Cada vez que se miraba al espejo. Cada vez que Manrique la follaba. Cada vez que intentaba recordar en qué momento dejó de sentirse bien. Y eso fue lo peor Ese despacho, esa tarde, ese gesto violento y lleno de control… la partió en dos. Una parte siguió funcionando, cumpliendo tareas, recibiendo órdenes. La otra se quedó ...