1. El guía del tapeo Parte 1 (relato)


    Fecha: 01/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Lanfasone1, Fuente: TodoRelatos

    ... estaba demasiado buena, el vaquero se ceñía a su culazo de un modo que parecía que iba a reventar las costuras en cada paso medido que daba, como si estuviese pisando cáscaras de huevo y luego su vientre que quedaba al desnudo y el largo pelo oscuro tapaba la parte de la cintura y quedaba justo por encima de las nalgas apretadas.
    
    Y me sonreí para mis adentros porque la situación no podía ser más absurda.
    
    Ese improvisado guía turístico que se nos había pegado como una lapa estaba ahora bailando con mi futura y exuberante esposa.
    
    Y me preparé para ver el ridículo más espantoso.
    
    Pero no fue así.
    
    El viejo bailaba muy bien y luego comencé a notar otra cosa, se pegaba mucho a ella, demasiado.
    
    Especialmente cuando la hacía girar y luego el viejo quedaba detrás de ella, su pelvis se pegaba al apretado culazo de mi esposa, era evidente, le estaba frotando el bulto sobre el culo, descaradamente.
    
    Rápidamente unos celos rabiosos me comenzaron surgir de muy adentro, pero más que celos era indignación de que ese viejo que me había parecido patético desde un principio se aprovechara así de la situación.
    
    Porque también veía su mano regordeta de albañil metiéndose por debajo del largo pelo y tocando la cintura desnuda justo por encima del culo y también metía su pierna fornida por entre las piernas de ella y pude notar que su muslo hacía contacto con la cuca de mi novia, con su coño como se dice en España, con esa arepa apretada por el pantalón vaquera.
    
    Y a veces ...
    ... una mano del viejo se mostraba entrelazada con la delicada y estilizada mano de mi Gabriela con sus uñas pintadas de un color rojo sangre.
    
    Y otra cosa que me indignaba es que ella parecía permitírselo, dejaba que el cuerpo obeso de ese viejo se pegara al de ella, entonces la música cesó y pensé que vendrían a la barra y entonces vi como el viejo hablaba en el oído de ella que inclinaba el largo cuello para escucharle y corría un abundante mechón de pelo y lo colocaba detrás de la orejita, miré el perfil de ella, lo grácil que era, la pequeña naricita, la carita fina y la boca demasiado grande y sensual.
    
    Y ella lo escuchaba con atención y comenzó a sonar otra música y era una salsa romántica y yo sabía que ese estilo de música a ella le encantaba pues me había pedido varias veces que yo aprendiera a bailarlo y si bien con la cumbia y la guaracha me las arreglaba nunca había podido tomarle el punto a la salsa.
    
    El viejo del diablo también bailaba bien ese género al parecer y entonces me quedé congelado en mi sitio y bebí un largo trago de mi gin tonic, porque el cuerpo estilizado y largo como un junco de mi novia se había pegado al cuerpo del viejo, frente a frente, ella echó sus brazos al cuello de ese hombre.
    
    Era como si un junco se hubiese pegado a una gruesa roca.
    
    Un junco con unas enormes y colosales tetazas claro está, que ahora estaban presionadas contra el pecho de ese animal.
    
    Pensé en levantarme del taburete en el que estaba y separarlos, pero luego vi, ...
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