1. Una Vida Peculiar. Epílogo (3ª Pte.). Cap.XX Final


    Fecha: 04/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Stholle, Fuente: TodoRelatos

    ... cuanto me vio, me obligó a tirarme al suelo.
    
    —Vamos puta, quítate el tapón y ofréceme ese culo asqueroso, que quiero follarlo.
    
    Tirada en el suelo, como pude, abrí las piernas y subí el culo lo necesario para poderme quitar el plug y esperar su acometida. Esta no tardó en llegar. Me la incrustó hasta los huevos y empezó a follarme salvajemente. Intentaba no suspirar y mucho menos jadear. Tenía que controlarme. Si alguno de mis Amos se hubiera dado cuenta de lo mucho que deseaba su polla dentro de mí, me hubieran castigado severamente.
    
    Pude controlar el orgasmo y al cabo de unos minutos, se tensó dentro de mí y descargó toda su leche inundándome mis intestinos. Cuando terminó, se salió rápidamente y dándome un fuerte azote en el culo me ordenó chuparle su miembro hasta dejarlo brillante e impoluto.
    
    Volví de inmediato a mis quehaceres, no sin antes meterme el tapón anal hasta la empuñadura para que no se saliera el semen depositado por mi Amo…
    
    No puedo extenderme mucho más. Ya falta muy poco para que vengan a buscarme. A partir de ahora seré muy breve en contarles lo más trascendental que me ha pasado en los últimos años, desde que volví de la finca.
    
    Como ya dejó claro mi Ama el día de mi vuelta, las cosas siguieron yendo de acuerdo a sus gustos y criterios. Con respecto a mi Amo seguí siendo la puta con la que se desahogaba cada vez que le entraba las ganas. Mi Ama se ocupaba de castigarme cuando cometía, según sus criterios, alguna falta o, simplemente, ...
    ... cuando estaba enfadada que era la mayoría de los días y, se desahogaba azotándome sin piedad. Siempre de la misma manera. Me ataban los aros de mis pezones a las anillas de la pared del cuarto de mis Amos y ahí de puntillas y con las manos atadas a la espalda era brutalmente azotada en cualquier parte del cuerpo.
    
    Al principio las correcciones se hacían en horas de colegio, para que su hija no fuera testigo de las brutalidades y castigos que me infringía su madre. Fue pasando el tiempo y no solo los correctivos fueron presenciados por su hija, sino que a partir de una edad determinada ya empezaron mis Amos a enseñarla a utilizar el látigo y otras correcciones a cual más denigrantes y, por la forma de disfrutar ejecutándolos, se convirtió, con el tiempo, en una persona mucho más sádica que mi propia Ama.
    
    Fueron pasando más años. El verme desnuda y con el tapón anal era algo habitual, no ya en mis Amos y su hija que estaban acostumbrados a ello, sino en todas las amistades de su vástago que venían a casa. El ser recibido por una persona como yo, hacia que las amistades masculinas proliferaran en cualquier momento y situación.
    
    Como pequeños detalles, comentarles que la hija de mis Amos era una muchacha que en el colegio sacaba muy buenas calificaciones. Lo peor fue cuando empezó a cursar estudios universitarios. Cada vez que suspendía un parcial o que discutía con algún compañero o profesor llegaba a casa y sin mediar palabra me ataba las manos a la espalda, me colgada de las ...
«1...345...8»