1. En una boda


    Fecha: 06/10/2026, Categorías: Gays Autor: Doradinho, Fuente: CuentoRelatos

    ... última carta.
    
    De pie en la barra del bar pidió su café, aunque casi no pudo terminar porque de repente oyó decir detrás de él:
    
    ―Camarero, deje el café para otra ocasión y traiga una botellita de champán y dos copas. —Javier se giró para ver que quien hablaba era Pepe, pero no le dio tiempo a decir nada—. Tendremos que hacer un último brindis por los novios, no te parece. Y por tener ambos tan buen gusto al vestir.
    
    ―Por los novios de acuerdo, pero en lo del traje no estoy de acuerdo contigo. Estoy deseando sacármelo.
    
    ―Me acabas de dar una idea. Nos cogemos la botella y brindamos en mi dormitorio, allí podremos ponernos más cómodos.
    
    Le pareció una señal evidente que no estaba dispuesto a dejar pasar. Así que hicieron en el bar un pequeño brindis y subieron a terminar la botella a la habitación.
    
    Ya sentados en el sofá del estar que había en el cuarto de Pepe, no hicieron falta muchas palabras más para que Javier se decidiera a tocar directamente el muslo de su amigo sin que éste se sintiera ni mínimamente extrañado. Todo lo contrario. Después de masajearse mutuamente el paquete por encima del pantalón, enseguida estaban ambos con la polla fuera. Al mismo tiempo, Javier acercó su boca a la de Pepe para besarle, primero levemente y luego con más pasión, buscando su lengua y rozándole con los pelos de su recortada perilla, lo cual provocó en Pepe un gran placer.
    
    Mientras Pepe se aflojaba la pajarita y empezaba a desabrocharse la camisa, Javier bajó hasta su ...
    ... pija para empezar a besarla y lamerla. Era una gran polla que le hizo babear desde antes de metérsela en la boca.
    
    ―No decías que querías sacarte el traje para estar más cómodo —preguntó Pepe.
    
    Y sin esperar respuesta invitó a Javier a ponerse de pie para ir desnudándose con calma el uno al otro. Pudo descubrir entonces cómo el cuerpo de Javier era mucho más peludo que el suyo y comenzó una ceremonia de besos y lamidos que abarcaron desde el cuello hasta el ombligo. Besó su pecho, lamió, chupó y mordió tiernamente sus pezones y llegó finalmente al miembro de Javier, que apuntaba ya al techo. La besó y comenzó una mamada que le provocó al otro una explosión de placeres tal que le costó frenar los gritos que su cuerpo le estaba pidiendo.
    
    Recostados de nuevo en el sofá siguió chupando la verga de Javier hasta que éste le pidió parar para corresponderle con una mamada casi más espectacular que la que había realizado él. Siguieron durante un largo rato las felaciones recíprocas y los besos hasta que, desnudos completamente, decidieron que había llegado el momento de ir más allá.
    
    Sentado Pepe en el sofá y de rodillas en el suelo, delante de él, la polla de Javier llegaba justo a la altura del culo de aquél. Comenzó primero por introducir un dedo mojado en saliva, poco a poco pudieron ser dos, hasta que consideró que la dilatación era suficiente como para meter su polla, que derramaba abundante líquido preseminal. Eso ayudó a que en apenas dos embestidas, la verga de Javier ...