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Rica infidelidad sobre una mecedora
Fecha: 06/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Horny, Fuente: CuentoRelatos
Soy una mujer normal. Sin ser una belleza no estoy nada mal a pesar de mi piel demasiado blanca y mi baja estatura. Poseo un generoso trasero que levanta más de una mirada y una cara falsamente inocente adornada por ojos grandes y labios carnosos. Mi nombre es Marcela. Ahora estoy tratando de ajuiciarme porque a pesar de que nunca pensé en serle infiel a mi marido hubo una época en la cual las circunstancias me llevaron a cometer algunos deliciosos pecadillos de los cuales a veces me arrepiento, pero en otras ocasiones recuerdo con verdadero deleite… Que puedo decir, una cosa llevó a la otra porque después que fui infiel con el primer hombre y por una razón específica y algo borrosa en este momento, con los demás fue más fácil por decirlo de alguna manera. Sucedió en uno de mis viajes de trabajo puesto que debido a mi profesión debo viajar constantemente. Justo cuando pensé que sería un viaje como cualquier otro me encontré con un amigo de mi esposo que sin saberlo yo en ese momento se convertiría en mejor “amigo” mío aún. Me agradó mucho encontrarme con él y más aun sabiendo que trabajaba en esa ciudad la cual debía yo visitar muchas veces durante los meses siguientes, al menos tendría alguien con quien pasar los ratos de ocio. Las primeras visitas fueron normales, nos encontrábamos para almorzar o tomar algo y poco a poco nos fuimos dando cuenta que existía una gran química entre nosotros. Yo le contaba a el acerca de mi relación con mi esposo y que no estaba en ...
... su mejor momento. Debido a mis viajes no tenía yo mucho tiempo para estar con mi esposo y cuando estaba en mi casa solo ansiaba descanso y tranquilidad. Sin embargo, cuando me encontraba con mi amigo salíamos bastante a divertirnos y empezamos a ir a bailar y a beber licor. En una de esas ocasiones fui yo con una amiga a dicha ciudad pues disponía de dos días de completo relax y pensé que sería buena idea invitar a mi amiga a nadar un rato y broncearnos a tan cálida y acogedora ciudad. No vi a mi amigo en todo el día y no sé porque en la noche me puse mi mejor vestido (muy escotado y corto por cierto) y decidí ir en busca de aquel hombre en compañía de mi amiga para ver si salíamos con algún amigo suyo. Decidimos ir de tour por varias discotecas. El no dejaba de decirme lo bella que estaba aquella noche y yo sentí que me miraba por primera vez. Cuando volteaba sentía como sus ojos recorrían todo mi cuerpo inventando aquellas partes cubiertas por el diminuto vestido. Decidimos salir del bar donde estábamos y dirigirnos a uno mas íntimo, mas oscuro, con música mas suave. Al tratar de pararme me sentí mareada por todo el ron que habíamos tomado. El me tomo del brazo suavemente y sentí un corrientazo que recorrió mi espalda, lo miré a los ojos y sentí que a él le había pasado lo mismo. Llegamos al otro bar y seguimos bebiendo. En una de las canciones empecé a bailar de manera sensual y provocativa, tal vez debido a los tragos o porque inconscientemente quería provocarlo, ...