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Rica infidelidad sobre una mecedora
Fecha: 06/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Horny, Fuente: CuentoRelatos
... no lo se. Me susurró al oído que parecía un volcán a punto de hacer erupción. Comenzamos a bailar muy juntos, cada vez nos acercábamos mas, podía sentir su respiración en mi cuello, el cual el comenzó a besar suave y despacio como tanteando el terreno; lentamente se fue acercando a mi oído y empezó a pasar su lengua por todo su contorno buscando mi aprobación, sin dejar de bailar esa lenta melodía yo empecé a corresponder sus besos sin acordarme de quien era y con quien estaba; aspire su aroma masculino, lo estreché aún más contra mí y busqué sus labios con afán como si se me fuera en ello la vida, buscando aquella pasión que yo creía perdida. Mientras tanto mi amiga la estaba pasando bastante mal, con un tipo que resulto algo atrevido y borracha como una cuba. Sentí un poco de pena por ella pues al parecer mi noche iba a acabar un poco mejor que la suya y así fue… Nos sentamos y empezamos a acariciarnos sin importar que nos estuvieran mirando a pesar de la oscuridad que era nuestra cómplice mientras nuestras lenguas se enrollaban como serpientes, se buscaban, se deseaban y nuestras manos recorrían aquellas partes de nuestros cuerpos que podían hacer en un lugar público. Con solo nuestras miradas acordamos salir de aquel lugar e irnos a su casa. Casi no esperamos a cerrar la puerta y ya sus manos se posaron por todo mi cuerpo atrayéndome hacia él y arrancándome la ropa. Las mías hicieron lo debido y se arrastraron por su espalda disfrutando cada centímetro de su ...
... piel, bebiendo su sudor y en néctar de aquella pasión que sin saberlo se había alimentado de nuestras miradas y nuestros roces durante aquellas semanas de mutua compañía. Sin dejar de besarnos nos sentamos ya desnudos en una mecedora yo frente a él. Nos detuvimos un momento para contemplarnos, incrédulos por lo que estaba pasando. Comenzamos a besarnos esta vez mas lentamente, sin afanes, con dulzura y mis dedos se posaban suavemente por su cara, sus hombros, su pecho, jugueteaba con su vello corporal. El pasaba sus manos por mi trasero, mi espalda; tomé su pene y lo introduje dentro de mí y empezamos a balancearnos en la silla, suavemente al principio y después con mayor intensidad. El comenzó a masturbarme haciendo circulitos muy suavemente en mi clítoris, beso luego mis senos cuyos pezones habían comenzado a erectarse por el placer que estaba sintiendo en ese momento, sentí dolor físico del deseo que estaba sintiendo por aquel hombre, tuvimos un orgasmo casi al mismo tiempo, el primero y yo un poco después gracias a las maravillosas manipulaciones de sus manos. Cuando terminamos me dio afán por irme pues había dejado botada a mi pobre amiga y me preocupé por ella. A pesar que el me pidió que me quedará me vestí rápidamente, le di un largo beso en la boca y me fui. Llegué al hotel pues afortunadamente mi amiga logró zafarse de aquel tipo y ya estaba tranquila en su cama. Yo me acosté en la otra cama pues compartíamos la habitación. No logré conciliar el sueño ...