1. LA TRÍADA - Una madre dividida entre 2


    Fecha: 07/10/2026, Categorías: Incesto Autor: EDOWA, Fuente: TodoRelatos

    ... un poco, arqueando la espalda, dejando que su abdomen se tensara y sus nalgas se movieran ligeramente en anticipación, mientras sus ojos recorrían los cuerpos desnudos de los dos hombres.
    
    El silencio se quebró con un coro de jadeos y respiraciones entrecortadas. Alejandro fue el primero en moverse, empujándola hacia adelante con fuerza, acomodándose detrás de ella. Su falo grueso y palpitante buscó con facilidad la entrada húmeda y receptiva de Isabel, deslizándose dentro con un gemido profundo que hizo vibrar todo su cuerpo. Estaba usando su ano, el lugar que supuestamente le pertenecía a Diego.
    
    Los falos de ambos hombres palpitaban, buscando su lugar como piezas perfectas que debían unirse en ella. Cada roce, cada contacto, cada pequeño movimiento parecía un desafío silencioso, una prueba de quién la dominaría primero, mientras Isabel se arqueaba, ofreciendo su cuerpo por completo a ambos.
    
    Diego se acercó a ella, apoyando sus manos en sus hombros, y la besó con pasión, profundizando el contacto hasta que sus lenguas se entrelazaron. El calor del beso, la fuerza de su deseo, hicieron que Isabel gimiera suavemente, perdida entre el sabor y la intensidad del joven.
    
    Mientras tanto, Alejandro no se quedó atrás. Con una de sus manos, recorrió el sexo húmedo de Isabel, acariciándolo con firmeza y ritmo, sintiendo cómo respondía a cada toque, a cada presión. Sus dedos exploraban, estimulaban, y cada movimiento hacía que su miembro palpitara aún más fuerte, ansioso por ...
    ... entrar y reclamarla.
    
    Isabel estaba atrapada en el torbellino de deseo, entre el beso ardiente de Diego y las caricias posesivas de Alejandro. Su cuerpo temblaba, sus senos enormes se balanceaban con cada respiración, y su culo redondo y firme ofrecía un lugar perfecto para que ambos hombres se unieran a ella.
    
    —Los dos… —jadeó Isabel, arqueando la espalda, con los ojos brillantes de placer—. Quiero a los dos, aquí, ahora.
    
    El aire se llenó de jadeos, gemidos y respiraciones entrecortadas. La tensión entre Alejandro y Diego alcanzaba su punto máximo, y cada caricia, cada roce, cada beso, los acercaba más al momento en que sus cuerpos se unirían completamente con el de Isabel, en un clímax compartido que prometía consumirlos a los tres.
    
    Tanto Diego como Alejandro la rodearon con sus brazos, apretándola con fuerza y lujuria mientras la levantaban del suelo. Su cuerpo quedó suspendido entre los dos, completamente ofrecido, temblando de anticipación y excitación. El calor de sus cuerpos, la presión de sus manos, y la mezcla de sudor y deseo creaban una electricidad que recorría cada centímetro de su piel.
    
    El falo de Diego buscó finalmente su sexo, entrando con suavidad pero con firmeza, haciendo que Isabel soltara un gemido ahogado mientras su cuerpo se arqueaba hacia él. Cada empuje la llenaba, la estiraba y la hacía estremecerse de placer. Alejandro, sin perder tiempo, dirigió su miembro hacia su ano, rozando la entrada antes de penetrarla lentamente, reclamando ese ...
«12...181920...24»