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El complejo de Marisa con su culo
Fecha: 09/10/2026, Categorías: Hetero Autor: Alicantino, Fuente: CuentoRelatos
Hola, me llamo Sergio tengo 25 años, mido 182 cm, y estoy delgado, aunque ligeramente musculado, trabajo en una oficina, mi vida es totalmente normal, tengo novia desde hace 6 meses, pero lo que os quiero contar sucedió hace dos meses en la oficina donde trabajo. Yo tengo tres jefes, Juan, Vicente y Marisa, de los cuales Vicente es el Presidente de la compañía, Juan encargo de personal y Marisa encargada económica. Desde que entré a trabajar mi relación con ellos siempre ha sido buena, me sentí parte del equipo enseguida, llevando parte de la contabilidad es lógico que mi relación con Marisa fuera desde el principio constate, ya que era mi jefa directa. Marisa tiene 25 años igual que yo, era hija del mejor amigo de Vicente por ello que cuando terminó la carrera enseguida entró a formar parte del equipo directivo de la Compañía. Ella medirá 1.60 aproximadamente, tiene el pelo color caoba (aunque el suyo natural es castaño), destaca su rostro, que el de una auténtica musa, tiene unos dientes perfectos que completan unos labios preciosos, nariz algo achatada y ojos marrones, alguna que otra pequilla y una sonrisa que quita el hipo, ella es muy risueña y siempre está riendo. Con respecto a su cuerpo, ella es delgada, tiene un pequeño, pero bonito pecho y un culo de esos que te desmayan sólo de verlo, tiene culo, no es de esas que el culo se le caen, tiene de donde agarrar, aunque no es exagerado. sus medidas rondaran los 87–63–98. De ella físicamente cabe ...
... destacar su carita y su culo. Ella tenía una pega y es que al vestir, intentaba siempre ocultar su culo, tras camisas largas, jeseys o camisas anudadas en su cintura, las pocas veces que había tenido la oportunidad de ver en plenitud su trasero, me había dado cuenta que siempre utilizaba bragas, nunca tangas, las costuras le delataban. A mí me llamaba este dato la atención, ya que estando de moda el tanga para evitar lo feo que quedan las costuras, ella no los utilizaba, pese que cuando hablabas con ella te daba impresión de ser una tía muy moderna. Después de 1 año con ella trabajando, se puede decir que éramos amigos, solíamos tomar copas después del trabajo, por lo menos una vez a la semana, uno de esos día habíamos bebido bastante los dos, acabamos hablando en la puerta de su casa en el coche, pues yo la había llevado. Entre la conversación en un momento se me ocurrió preguntarle: –¿Tú tienes algún complejo? –(risa) ¿Yo?, no ¿por qué preguntas eso? –Respondió –Mujer yo creo que si –No sé el que. En ese momento dudé, ya que nunca habíamos hablado de intimidades. –Creo que te acomplejas de tu culo. –Respondí. –Que tonterías. Yo estoy muy orgullosa de mi culo. Me sorprendió que entrara al trapo. –Yo creo que no, –dije– es más creo que estas muy acomplejada, pues siempre tratas de ocultarlo, además no te gusta llevar tangas porque eso destacaría mucho tu trasero. Ella, mantuvo el silencio durante unos instantes, no hablaba y entonces le ...