1. Me volví la puta de la Uni usando mis pies


    Fecha: 09/10/2026, Categorías: Fetichismo Autor: PatonaQuintero, Fuente: CuentoRelatos

    ... en la taza y lo empecé a masturbar con los pies por varios minutos, hasta que me empecé a mojar. Me metí los dedos como de costumbre y empecé a gemir despacio, hasta que de pronto el chico me agarró las piernas, me las levantó y me quiso coger.
    
    Nunca me había pasado algo así y no supe cómo reaccionar, así que me quedé paralizada; puse las manos en las paredes para no caerme y el chico simplemente me la metió toda. Pero me la metía tan rico que mis gemidos aumentaron. Me empezó a chupar los pies mientras me la metía y yo sentí que estaba en el paraíso. De pronto me la sacó y me tiró al piso, me puso en 4 y me la empezó a meter por el ano.
    
    Me estaba cogiendo muy rico y la verdad yo lo estaba disfrutando, pero de pronto pasó algo inesperado. Sin darme cuenta, dos amigos del chico entraron al baño. Sin previo aviso uno de ellos se puso detrás de mí y me la metió en la vagina. Me asusté mucho porque me tomó por sorpresa sentir dos vergas adentro, y nunca lo había hecho con dos al mismo tiempo.
    
    Intenté levantarme y grité, pero el tercer chico se acercó, me tapó la boca y me agarró con mucha fuerza para evitar que me levantara. Entonces uno de ellos dijo:
    
    —Valiste verga pinche Paola puta. Esto te pasa por andar ofreciendo tus patas como una perra.
    
    Al principio quise resistirme, pero estaba tan caliente y excitada que ya no pude resistirme más. Los dejé cogerme con libertad. Tenía dos vergas adentro de mí, una en la vagina y otra en el ano, y lo gocé como nunca lo ...
    ... hubiera imaginado. Hasta que uno de ellos dijo:
    
    —Vamos a ver qué tan apretadita estás Paola.
    
    Entonces sacó su verga de mi vagina y poco a poco empecé a sentir que me la intentaba meter en el ano junto con su amigo. Dos vergas en el ano era algo completamente nuevo para mí, y por supuesto doloroso. Empecé a gritar y decirle que no, pero obviamente no me hizo caso. Intenté forcejear pero era inútil, los tres chicos me agarraban con mucha fuerza y no me dejaban moverme. Centímetro a centímetro la segunda verga empezó a penetrarme el culo y mi ano se dilataba poco a poco mientras su glande entraba en mí.
    
    Dos vergas estaban dentro de mi culo. Mis gemidos eran cada vez más fuertes, gritando por dolor y placer a la vez. Yo seguía puesta en 4 y de repente uno de ellos me agarró de las muñecas y me jaló los brazos hacia atrás, me caí al piso y mi cara se golpeó contra el suelo. Quedé en 4 con mi cara y mis pechos contra el suelo y con el culo levantando. En esa posición me empezaron a coger y el tercer chico se masturbaba y me escupía mientras decía cosas sucias y humillantes:
    
    —Gime puta, eso te mereces por perra. Eres una perra sucia. Mírate, toda chaparrita y con unos piesotes… y ve esas pinches piernotas de gorda… Así me gustan, piernudas y caderonas…
    
    —Hasta que finalmente se vino y me dejó caer toda su leche en el cabello.
    
    El dolor en mi culo comenzó a disminuir, y empezó a convertirse en placer. Empecé a disfrutar cada roce de sus penes entrando en mi culo, tratando ...