1. Diego me quita la virginidad (parte 6)


    Fecha: 10/10/2026, Categorías: Transexuales Autor: Sandybel91, Fuente: CuentoRelatos

    ... saborear de ese falo hermoso y viril, me estaba acostumbrando a su sabor, su olor intoxicante, estaba chupando su glande, disfrutando de ese fresón, y de golpe me metí toda esa barra en la boca, sentía como crecía aún más en mi boca. Realmente adoraba la verga de Diego, tenía unas venas gruesas que acariciaba con mi lengua, subiendo y bajando, le comencé a hablar mientras le daba una mamada increíble y lo miraba fijamente a los ojos.
    
    – ¿te gusta mi amor? ¿te gusta cómo te la chupa tu mujercita? Argh me la metía toda
    
    – si cosita rica, sigue así preciosa, um, que culazo tienes, redondito, esta noche te lo voy a dejar lleno con mi leche. Me decía mientras miraba mi colita que aparecía por detrás de mí de manera sensual con mis panties y mi tanguita.
    
    – uhm amor, ¿me lo prometes? Uhm ¿te gusto cielo? Me he puesto linda para ti bebé. Empecé a levantar mi cola lo más que podía
    
    – estás bellísima Sandy, y aún más hermosa con mi verga en tu boca.
    
    Me estaba poniendo demasiado cachonda, empecé a subir por su pecho, besando cada centímetro hasta llegar a su boca, nos besamos y le dije: “cárgame y llévame a nuestra cama amor”, Diego me cargó como novia en su noche de bodas y me llevó a la cama, yo colgada de su cuello, besando a este hombre, dispuesta y ansiosa de que me haga mujer.
    
    Me colocó en la cama, se fue a una de las mesitas de noche donde tenía un par de cosas, le dio un par de líneas de su polvito blanco, cuando se paró y pasó por delante de la cama, me pareció ...
    ... un monumento de hombre, uhm. Lo llamé a la cama con mis dedos y mis uñas de gata, abrí mis piernas como una puta, invitándolo a que pase y tome lo que tenía que ser suyo.
    
    Diego se subió a la cama y me estremecí, por primera vez sentí temor, ansias y excitación a la vez, se colocó delante de mí y se montó encima mío. Empezó a besarme muy profundo y de mi boca salían gemidos, sentía su órgano poderoso moverse ad libitum, musicalmente hablando, golpeaba mis piernas, mi colita, mis huevitos, mi paquetito, mi vagina virgen, iba a la deriva total, mientras nos abrazábamos fuerte y nos fundíamos en nuestros besos y caricias.
    
    Me sentía asfixiada, el cuerpo enorme de Diego encima mío, lleno de músculos, sus besos que me ahogaban, el morbo de mirarnos en los espejos, la intoxicación era tal que no podía respirar, más adelante descubriría las razones y los efectos que tendría todo eso en mí. Miraba en el espejo del techo y veía como se fundían nuestras pieles, su tez blanca, europea y mi color caramelo, morochita.
    
    Mientras me devoraba el cuello a besos, lamidas y mordidas, volteaba a vernos en el espejo del lado de la cámara, ¡ahg!, ¡que delicia!, mis piernas elevadas con los tacones de mujer, sus piernas gruesas y musculosas, lo abrazaba y acariciaba con mis uñas, rozando cada milímetro de esa espalda ancha de toro semental. Diego disfrutaba de mis pezones, lamiéndolos, besándolos, chupándolos, saboreando el sabor a fresa, mientras que sentía como mi paquetito estaba totalmente ...
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