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Diego me quita la virginidad (parte 6)
Fecha: 10/10/2026, Categorías: Transexuales Autor: Sandybel91, Fuente: CuentoRelatos
... hinchado, atrapado dentro de mi tanguita y mi agujerito virgen rogaba ser penetrado. Cogió mis dos manos con una de las suyas y las puso arriba de mi cabeza, atrapadas, mientras me lamía las axilas lampiñas y me daba un último toque eléctrico por todo el cuerpo. – penétrame amor…conviérteme en mujer, hazme tu mujer por favor Diego, ¡necesito sentirte dentro de mí! Diego se levantó y me dio la vuelta, poniéndome boca abajo, me movía a su gusto, era su muñequita de trapo. Comenzó a morder mi cuello por detrás y empezó a bajar a mis hombros, de ahí saltó a mi colita y la empezó a saborear, me mordía, lamía, besaba, ese culito se veía redondito y él sabía que era suyo. Yo apretaba las sábanas con mis manos y observaba en el espejo, me estaba poniendo más caliente aun, viendo a mi macho gozando de su perra, sí, ¡iba a ser su perra esta noche! No decía nada, seguía en lo suyo, comiéndome a su antojo y dejándome ahí, suplicando por más en mi cabeza. Una vez más sentí su lengua hacerse paso en mi agujerito, me llenaba de saliva y ya empezaba a ver nublado de tanto placer. Diego estiró su brazo y de la mesita trajo un aceite, me puso bastante en mi coñito y metió un dedo, empezando a dilatar mi nueva vagina, comencé a suspirar, lo hacía suave, con cariño, poco a poco metía más y de ahí metió dos dedos, yo seguía apretando las sábanas y mordía la almohada para no gritar, cuando metió el tercer dedo el placer era increíble, solté la almohada y gemía como una perra. A ...
... pesar de ya estar dilatada, Diego continuaba, sus dedos entraban cada vez más profundos en mi vagina, sentía los nudillos, un cuarto dedo me penetró – así putita, goza mi perrita, esta noche vas a ser mi perrita, ¿verdad? – ahg, si cariño, ¡sí! Voy a ser tuya, totalmente tuya, ahg, penétrame Diego, penétrame amor Diego sacó sus dedos y me volvió a dar la vuelta, sentándome a su costado, él se sentó con unas almohadas de apoyo en su espalda y de un tirón me puso encima de él. Tenía ambas piernas a los costados de su cintura, los pies hacia atrás, descansando en sus muslos, era una posición tan foránea. Me miraba en el espejo detrás del respaldar de la cama, veía a una mujer hermosa, desnuda, con el rostro hinchado de pasión y placer, debajo mío había un hombre bien dotado, un macho alfa, y sentía un pene enorme rondando por detrás de mí, buscando la oportunidad para entrar en mi coño virgen. Me incliné hacia Diego y nos besamos, con mucha pasión, nuestras lenguas entrelazadas, sentí como Diego cogía su verga con sus manos y la acomodaba frente a mi vagina mojada, lubricada. – Cosita rica, ahora es tu turno, vas a bajar a tu ritmo y poco a poco dejar que mi verga te penetre, vas a controlar el tiempo dependiendo del dolor y el placer. No dije nada y empecé a bajar, mi agujerito se besaba por primera vez con su fresón, ese glande hermoso y grueso, nunca pensé que sería tan difícil al comienzo, bajaba y paraba, no me entraba del todo, dolía, finalmente después de un ...