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LOS PIES DE UNA FUTBOLISTA
Fecha: 14/10/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Este verano estuve de vacaciones por el sur dea península, concretamente en Granada, allí tuve la posibilidad de conocer a Ariadna, una jugadra joven del equipo de fútbol femenino. La conocí en un bar tomando algo con unas amigas suyas y supe que era ella al momento por su físico. Tenía su culo redondito y también iban con la ropa, por lo que supe después habían terminado de entrenar hacía ya un tiempo. Decidí acercarme a ellas de manera sutil, pedí algo y me hice el sorprendido girando mi cabeza disimuladamente y dije “¿Tú eres Ariadna?”, ella se quedó en shock unos segundos, pero finalmente respondió que sí, la dije que era fan suyo, así pues comencé a charlar con ella y sus amigas, tras ocho minutos de reloj sus amigas tuvieron que irse del bar, por ende me quedé solo con Ariadna, estuvimos hablando de ella y nos hicimos amigos, a los doce minutos de charlar decidimos irnps del bar. Me dijo que si tenía algún inconveniente en ir a comer con ella a su casa, obvio que dije que no tenía ningún problema, así pues me llevó a su casa. Durante el trayecto a la misma me comentó que lo más probable es que sus padres no estuvieran allí, pues eran mucho de salir a comer por ahí, más si quedaban con unos viejos amigos suyos, pues solían irse al pueblo de estos últimos y pasar el día allí, y si me lo dijo es porque en efecto quedaron con estos. Una vez dentro me acomodé en su sofá y me dijo que si me apetecía un kebab, la dije que sí y nos pusimos a esperar en su sofá, hubo un ...
... silencio entre los dos, así pues me dijo si me apetecía ver la televisión, la dije que vale. Ahora vino la parte de buscar el mando, hasta que accidentalmente dimos con él cuando lo tiré de uno de los posahombros del sofá, ella rápidamente fue a por él para que no cayera al suelo, desafortunadamente no lo logró, sin ella quererlo estaba encima mío con sus pies tocando mi entrepierna. No pude evitar ponerme rojo, menos ponerme duro, ella también se sonrojó por la situación, me preguntó nerviosa si me gustaba ella o qué, a lo que la dije que los pies me excitan bastante. La situación de tensión, nervios y morbo se paró con el sonido del timbre, y es que la comida había llegado, así pues Ariadna fue a por la misma y pagó todo. La dije que cuanto la debía, pero me contestó que esta vez invitaba ella, y que ya tendría otra ocasión para devolverla el favor. Puso los dos kebabs en la mesa, pero no me esperé lo que hizo a continuación, y es que me puso uno de sus pies bien adentro de mi boca tras haberme robado un beso. Disfruté aquel momento muchísimo y es que comencé a lamerlo bien rico, y luego fue el segundo, mientras se lo chupaba me dijo que ella no iba a ser la única que disfrutara del otro. No supe a lo que se refería hasta que me quitó el cinturón y me desabrochó el cinturón, ahí fue que vió mi pene bien recto y erecto, y comenzó a chuparlo bien sabroso. Mientras aquella delicia de mujer me hacía una de las mejores mamadas que me han hecho nunca yo disfrutaba de sus ...