-
Cogiendo con el papá de un compañero de mi hija
Fecha: 15/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Teseo68, Fuente: CuentoRelatos
Sentía sus testículos golpear mis nalgas con fuerza mientras su falo bombeaba rápidamente mi vagina; aquel grito de gol se perdía entre sus jadeos y mi respiración agitada. No me imaginaba estar cogiendo en la parte trasera de una camioneta a mis cuarenta y pocos años con el papá de compañero de mi hija. El hombre se movía delicioso; hace mucho tiempo que mi marido no me hacía sentir de esta manera. El hombre empezó a morder mi pezón, me dolió, pero quería que siguiera haciéndolo; masajeaba mi otro pezón con 2 dedos y lograba excitarme más. El ruido del partido era abrumador, pero yo solo sentía placer. Mi marido no se preocupa por mi placer: se dedica solo a desfogarse con mi cuerpo. Se corría el rumor que este hombre buscaba el sexo con las mamás del equipo; que ya había logrado cogerse a varias y seguía buscando más. Durante el partido vi que se alejó hacia su camioneta con una de las otras mamás; iban riendo, sin hacer escándalo. Deje pasar unos minutos y me acerque sin hacer ruido. En la parte de atrás del vehículo, ella estaba a gatas, con la ropa enrollada en su cuerpo y él la cogía desde atrás. Ella tembló al llegar al orgasmo y dejó caer su cuerpo; él cayó sobre ella sin dejar de bombear; ella le pidió no terminar adentro, él solo sonrió y puso los ojos en blanco mientras le inyectaba su leche. Me aleje sin que me notaran. La cara de satisfacción de ella, me hizo recordar como mi marido solo se sube sobre de mi, me manosea y me penetra; solo busca ...
... su placer; me he acostumbrado a dejarlo que me use; tan solo sentir los estertores de su falo dentro de mi al eyacular. Una oleada de placer me trajo de regreso con aquel hombre que puso su dedo en mi clítoris empujándolo a su falo para excitarlo más con el bombeo. Me excitaba la manera como me veía; la manera como me desnudó, como quien abre un regalo muy esperado; mi marido está acostumbrado a tomarme donde se le antoja, a veces estando en la cocina, mientras limpio o cocino, me tumba de frente sobre la mesa, baja mi ropa y se mete dentro de mi; un poco de saliva en la cabeza de su falo y me penetra; por delante o por detrás, donde se le antoja en el momento, solo bombea hasta eyacular; se sale, se limpia con mi ropa y se va. Este hombre me está disfrutando y se asegura que lo disfrute yo. Después de ver que la mujer regresaba, con la ropa y el cabello casi igual como se fue; lo vi a él y me acerqué. Un poco de conversación trivial acerca del partido y el clima. Me dijo que el calor estaba sofocante que por eso en su camioneta tenía una hielera con bebidas refrescantes para tolerarlo; con mucha naturalidad me invitó a acompañarlo; abrió la parte trasera, sacó de la hielera un par de bebidas enlatadas de jugo de frutas y alcohol; me indicó que me sentara y me extendió la bebida. Ya sentados, la conversación fluyó, al igual que las bebidas; se quitó la camiseta, el cuerpo atlético sin ser de gimnasio apareció, nada comparado con la barriga de mi marido. Mi blusa de ...