1. Cogiendo con el papá de un compañero de mi hija


    Fecha: 15/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Teseo68, Fuente: CuentoRelatos

    ... tirantes dejaba al descubierto mis hombros y cuello, se acercó y comenzó a besarlos; iba a quitarlo, pero se sentía bien; la bebida había hecho su trabajo, me sentía desinhibida y tranquila; su mano se acercó tímidamente a mi pecho y lo acarició; los besos y las caricias me estaban poniendo húmeda; en un arranque de audacia, metió la mano entre mi pecho y mi ropa, acariciando mi piel, un jadeo de excitación salió de mi boca; me dejé llevar. Solo había estado con mi marido y nunca había sentido lo que este hombre me estaba provocando; mi marido me tocaba para su placer, el creía que yo también disfrutaba.
    
    Paso de acariciarme con una mano a subir mi playera y pellizcar eróticamente mis pezones; era un dolor exquisito que aumentaba mi excitación. Había empezado a besarme y yo correspondía con fruición. Tomó mi mano sin dejar de besarme y la colocó sobre su falo; lo sentí grande, grueso; por instinto lo comencé a masturbar por encima de la ropa.
    
    En un movimiento, lo liberó de la prisión del pantalón; saltó, apuntándome, como si tuviera vida propia; una gruesa gota de líquido apareció en la punta; no pude contenerme y me abalancé para meterlo en mi boca; mi marido me cogía la boca, en las noches, cuando se levantaba al baño; se sacaba la verga y me la metía en la boca; así medio dormida como estaba, bombeaba su falo en mi boca hasta terminar; su esperma caliente llenaba mi boca, mientras el jadeaba de placer usándome.
    
    Pero esta vez, mi boca se cogía el miembro de ese ...
    ... hombre, lo chupaba con deleite, me mojaba más verlo gozar con la felación que le estaba dando. Me he acostumbrado a sentir el semen caliente de mi marido y tragarlo para su goce; aquí, yo me deleitaba con el sabor, el líquido tibio que salía de la punta, aún con restos de semen de hacer terminado poco antes, aunado con el aroma a vagina de otra mujer en sus testículos, me volaba la razón.
    
    Me tumbo de espaldas en el piso de la camioneta, bajó mis mallas deportivas junto con mi panty; la panty chorreaba mis jugos; pude ver como se deleitaba con el olor a hembra caliente que emanaba de mi vagina. Me desnudó de la cintura para abajo, mi blusa y mi bra enrollados a la altura de mi cuello, dejándome a su merced. Metió su cara en mi entrepierna con desesperación; si lengua recorrió desde la entrada de mi culo hacía arriba hasta llegar a mi clítoris, recogiendo todo mi líquido, saboreándolo, como quien degusta un exótico manjar; así lo hizo un par de veces, después metió su lengua en mi vagina y lamía mi clítoris por dentro nunca había sentido algo así; mi marido solo ponía un poco de saliva en mi entrada y se metía, mi vagina se mojaba un poco al sentir su verga intrusa. Su lengua me provocó un orgasmo muy intenso, pocas veces llegaba al orgasmo con mi marido y jamás con esta intensidad; perdí el control de mi cuerpo, temblaba de pies a cabeza, líquido salía de mi a borbotones y él lo mamaba con gusto.
    
    Al sentir que me estaba viniendo, tomo mi clítoris en sus labios y lo chupó ...