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Capítulo 11 - Silencios que no se nombran
Fecha: 16/10/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Pagina y Silencio, Fuente: TodoRelatos
... subtítulos en el rostro, así que no los necesitare, y tranquila yo te averiguo todo sobre el lugar, mándame tu ubicación y yo me encargo de lo demás. —Gracias. Emily no pudo evitar sonreír plenamente, lo que Lucia le había hecho ver era totalmente cierto, tenia un nuevo humor, era un sentimiento relativamente nuevo, incluso esperanzador, aun no podía darle un título, pero podría ser algo muy cercano al amor. Charlotte bajó en pocos minutos, ya vestida con su uniforme. Emily sonrió al verla. Y se dio cuenta de algo, hoy la sensación al verla era distinta. Más profunda. Más peligrosa. Más suya. Condujo entre platicas triviales, y por primera vez en su existencia Emily deseo que hubiera tráfico para pasar más tiempo con Charlotte, pero en pocos minutos llegaron al hospital, percatándose que trabaja cerca de la fiscalía, que es relativamente bueno ya que podrían verse cuando ella este en ese lugar. Al llegar al parqueo, Emily bajó del auto antes que ella, rodeó el vehículo y le abrió la puerta. —¿A qué hora sales? —preguntó, intentando sonar serena, pero sus nervios estaban al mil —Hasta mañana en la mañana. Me toca guardia. —¿Y si paso por ti? O al menos... ¿me escribes cuando termines? Charlotte pareció dudar. Sonrió, nerviosa, como si estuviera a punto de decir algo importante... pero antes de que pudiera, una voz los interrumpió: —¡Mi querida Vega! El tono era masculino. Firme. Muy seguro de sí mismo. Emily alzó la mirada justo cuando el ...
... doctor Olivares se acercaba con paso decidido, bata abierta y una sonrisa que no le gustó nada. La expresión de Charlotte cambió rotundamente. No fue miedo, pero algo se apagó en sus ojos. —Doctor... —dijo, bajando apenas el tono. Dio un paso al frente, posicionándose de forma que Emily quedara fuera del campo visual del doctor, parecía que la estaba ocultando. Pero él no se detuvo. Llegó hasta ella y la abrazó como si tuviera todo el derecho del mundo. No fue un saludo profesional, ni de colegas. Fue demasiado cerca. Demasiado tiempo. Y en ese instante, la mujer que cinco minutos antes parecía suya... se convirtió en Mi querida Vega para otro hombre. Emily no notó los hombros rígidos de Charlotte, ni la forma en que su mandíbula se endureció. No vio que estaba incómoda. Claramente incómoda. Solo vio que no se apartó. —Eres una crack, Vega. Te merecías el primer lugar, pero ese segundo lugar indiscutiblemente que lo celebraremos —dijo él, sin siquiera mirar a Emily—. Hoy no te me escapas. A parte tengo unos casos que necesito discutir contigo. Le arrebató el bolso con una confianza desagradable. Luego, le tomó el brazo con soltura y empezó a llevársela, como si fuera suya. Charlotte giró la cabeza. Solo un segundo. Como si buscara a Emily entre el ruido, como si quisiera explicarle algo. Pero no lo hizo. En su lugar, le extendió la mano. Un gesto medido. Educado. Como si todo lo que había pasado entre ellas no hubiese cambiado nada. —Gracias por ...